ARIAS UNIVERSALES
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El Stravinsky neoclásico
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Quien sólo haya escuchado las brutalidades sonoras del Pájaro de fuego y la Consagración de la Primavera, o el populismo pueblerino de Petruchka se sorprenderá al oír la introducción de la Suite neoclásica, mejor sería decir neobarroca, de Stravinsky titulada Pulcinella, pues parece una refinada melodía dieciochesca. Pero, a medida que el discurso va avanzando, ciertos elementos nos revelan que estamos ante una recreación, una mirada del siglo XX hacia la centuria ilustrada, hasta que, ya en el séptimo movimiento, la irrupción sorpresiva y disonante de los metales, un divertido chafarrinón sonoro, nos descubre que todo era un juego, un pastiche compuesto sobre temas de Pergolesi, para un ballet estrenado en 1920 en la Ópera de Paris, con decorados de Picasso. Se completa la grabación con las dos Suites para pequeña orquesta cuyo origen está en las Piezas fáciles para piano a cuatro manos que compuso Stravinsky entre 1915 y 1920, inspirándose en danzas populares, como la polka, el vals o el galop, y el Concierto Dumbarton Oaks, escrito mucho más tarde, en 1939, donde la vuelta al pasado se traduce en un homenaje, devoto e irreverente al mismo tiempo, al Bach de los Conciertos de Brandenburgo. Se trata en suma, de otra de las varias caras de Stravinsky, la que reconsidera y recrea con desenfado la música tradicional, sin dejar, por ello, de ser absolutamente moderno. Una interesante lección para muchas vanguardias que, al pretender alejarse del pasado, lo único que logran es distanciarse del público.
Igor Stravinsky (1882-1971)
PULCINELLADOS SUITES PARA ORQUESTA DE CÁMARA CONCIERTO DUMBARTON OAKS ORQUESTA DE CÁMARA TEATRE LLIURE JOSEP PONS (director) HARMONIA MUNDI DDD 94881 80192 UN DISCO COMPACTO
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