Libro del retorno. Carmen Borja. Lumen. 80 páginas. / 11 e Para su personal recorrido por el presente y el pasado, la autora escoge un simbólico motivo que aparece en todos los poemas del libro, abriendo el primero de ellos y cerrando todos los demás: «Siempre volvemos a la casa del padre». Con esta especie de letanía, que nos recuerda a aquella otra de Garcilaso -«salid sin duelo, lágrimas, corriendo»-, se nos ilustra el peregrinar constante del ser humano por una tierra que no es nuestra, en busca de todo cuanto nos hace humanos: amar, reír, orar y mirar hacia el futuro. Y siempre con el silencio de Dios y el consuelo de la poesía.Manuel Cifo
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