España necesita pasar de 450.000 alumnos de formación profesional a 675.000 para equipararse a los países más competitivos de Europa, según las conclusiones del informe Nexos FP 2007, presentado el pasado día 14. El estudio, promovido anualmente por CEAC, indica que todos los estudiantes de estas enseñanzas encuentran trabajo antes, con un sueldo mayor y un empleo más estable que para algunas titulaciones universitarias.
Los matriculados de formación profesional en España rondan el 40% de los que siguen estudiando después de la ESO, con una tendencia creciente desde 1990, pero alejada del 60% que sigue prefiriendo el Bachillerato (al contrario de lo que sucede en Reino Unido, Países Bajos, Italia, Alemania y Francia).
El 90% de los estudiantes de FP lo hace por vocación (el 60%) y por expectativas profesionales (30%). El 71% de los graduados encuentra trabajo en menos de seis meses, particularmente los hombres (76%), y en la Comunidad de Madrid (más del 80%). Entre los estudiantes, el 68% es optimista sobre el futuro laboral.
El presidente del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio, Javier Gómez-Navarro, indicó que el 30% de los que realizan prácticas se quedan a trabajar en las mismas empresas. La mayor parte de la contratación de graduados de FP se concentra en la construcción, hostelería y administrativos. La oferta de empleo es superior a la demanda en los sectores eléctricos y sanitarios.
Los salarios brutos de los graduados de FP están entre 11.000 y 14.000 euros anuales. El informe constata que España es también uno de los países que menos invierte en formación continua, y esto «repercute directamente en la competitividad». El paro de los trabajadores sin titulación profesional llega al 20% (8,5% de media nacional) y el 50% de éstos piensa que mejorarían con la FP.
Las empresas hablan de exceso de universitarios, que a veces se emplean en puestos de menor titulación, y escasez de graduados de FP media y superior, así que muchas veces deben recurrir a la formación interna.