Es una de las personas más importantes
para cualquier cooperativa. Su cargo: director comercial o
jefe de ventas. Los apelativos bajo los que se conoce dan
una primera idea de la evolución que ha sufrido su
papel en los últimos años. Y es que los tiempos
han cambiado también para el director comercial. De
los tradicionales viajantes con maletín se ha pasado
a un ejecutivo completo. De ser un vendedor eficaz en el cara
a cara ha pasado a sustentar la visión estratégica
de la cooperativa gracias a su conocimiento del producto,
de la imagen de la cooperativa y del cliente.
La parte tradicional de su puesto, la puramente comercial,
ha pasado a segundo plano y el director comercial se abre
a nuevas responsabilidades. «Hoy, nuestra área
engloba muchas más cosas plantea Antonio Serrano,
director del área comercial de Pemsa-, como generar
demanda o crear marca».
La evolución de la dirección comercial no
significa que ésta haya perdido su esencia. En cualquier
cooperativa hay algo que vender: una imagen, un producto,
un servicio... y, por tanto, su labor como responsable de
las ventas sigue siendo esencial, pero mucho más
completa que hace unos años.
«Antes se trataba simplemente de vender tu producto,
pero ahora en la venta se habla en términos de márketing»,
afirma Francisco Muñoz, director comercial de Hálifax
Hispania, a la vez que introduce otro factor de cambio en
esta área, como es la unión entre ventas y
márketing tradicionalmente desligadas y
que, según su opinión, «no pueden separarse,
ya que no se puede entender lo uno sin lo otro».
Sin embargo, en algunos casos, como menciona José
Ramón Dosal, director general de Fuse Madrid, se
sigue haciendo una distinción entre ambos puestos:
«El márketing pone el lacito al producto y
el comercial lo vende». Aún así, apunta
que la conexión entre los dos departamentos es innegable
e incluso comparten tendencias. «Una de las grandes
claves tanto del márketing como de las ventas afirma
es la apuesta por la fidelización del cliente».
Más responsabilidades y nuevas estrategias, a las
que se añade un mayor peso en las decisiones de la
cooperativa. «Hoy día es mucho más una
función de gestión, de análisis y decisión
estratégica, sin menoscabar el contacto con el cliente»,
explica Íñigo de Carlos, director comercial
de Rayet Promoción.
Ante este nuevo concepto, también se presenta la
necesidad de un perfil profesional más completo que
se ve acuciado por la velocidad de vértigo a la que
actualmente evoluciona el mercado y sus actores.
A las clásicas y necesarias habilidades de comunicación,
seguridad y confianza hay que añadir otras relacionadas
con el mundo de la gestión. «Hasta hace unos
años se decía que alguien era un vendedor
magnífico porque se había forjado en la calle
aclara Íñigo de Carlos, pero lo
importante ahora es que tenga clara la imagen y filosofía
de la empresa o cooperativa, que esté cerca de ella».
A su juicio, la capacidad de servicio es otro requisito
deseable para este puesto: «La atención y el
cuidado del cliente se valora cada vez más, por lo
que el área comercial debe ser consciente de que
no ha de estar únicamente para cerrar la venta sino
para atender al cliente durante mucho tiempo». Por
su parte, Antonio Serrano insiste en señalar la importancia
que tiene para el cargo la capacidad de adelantarse a los
cambios: «Se necesita visión de futuro porque
uno puede reaccionar al cambio cuando lo ve, pero la clave
está en adelantarse a él para gestionarlo
rápidamente y que no sea demasiado tarde».
Ante la pregunta de cómo debe ser un director comercial
perfecto, Íñigo de Carlos indica que «tiene
que ser un buen estratega y estar cerca del mercado».
Reúne en tres requisitos fundamentales el perfil
del nuevo directivo comercial: «Gestor, estratega
y visión cercana del mercado». Y, añade,
que, por encima de todo ello, es imprescindible «la
integración de equipos».
Si importante es la capacidad de gestionar el capital humano,
el liderazgo es fundamental. Francisco Muñoz opina
que el responsable de ventas debe «ser un verdadero
líder para conducir a su equipo».
Y es que el nuevo director comercial es un profesional
polifacético. Si bien Muñoz reconoce que las
funciones de recursos humanos tienen más que ver
con la «gestión y no con la dirección
comercial».
Por su parte, José Luis Aranguren, director de ventas
de Sanford, apuesta por un ejecutivo con una «experiencia
multisector». Se trataría de un director con
una trayectoria profesional que le permita conocer diferentes
sectores y que pueda aportar una visión global del
mercado.
José Ramón Dosal apunta que lo esencial es
que «estas dotes de comunicación, rigor, personalidad...
deben mantenerse en perfecto equilibrio en un jefe de ventas».