La macrocooperativa Alimentos del Mediterráneo (Alimer), integrada por las cooperativas Agrosol, Gamur, UAG, Agromur, Ciezana de frutas, Cofrucieza, Suagrilorca y Camposur, sigue viento en popa en su conquista de mercados, de nuevos socios y de clientes. De su apuesta en común se han enamorado los mejores clientes de cada una de las cooperativas, «por lo que estamos seleccionando a los que más nos interesan para que ahora compren más cantidad y se puedan mejorar los precios», apunta el portavoz de Alimer, Manuel Soler.
Entre los proyectos a corto plazo destaca la inauguración de unas nuevas instalaciones de Alimer en la diputación lorquina de Tercia.
«La apertura oficial será a principios del próximo mes de marzo. Se trata de una nave para el manipulado de brócoli y lechuga en invierno, y de sandía en verano. Era un edificio antiguo que se ha tirado y se ha construido de nuevo. También se está terminando una fábrica de conservas de alcachofa en el polígono industrial de Saprelorca, que se va a poner en marcha esta campaña», añade Soler.
En lo que se refiere a la venta de los productos, Soler matiza que, de momento, «se están comercializando con las marcas que teníamos». Está en estudio si unificar éstas o potenciar una de las que ya existían. «No está claro que la marca de comercialización pueda ser Alimer», añade.
En su corto período de vida, a Alimer ya le han salido pretendientes. «No estamos en el mejor momento para crecer; sobre todo en agricultura, por la poca calidad y cantidad de agua de que disponemos. Si se pudiera resolver este problema, otros agricultores tendrían ánimo de sumarse como socios porque Alimer cuenta con una excelente situación en los mercados y un equipo técnico para dar respuesta tanto a los productores como a clientes», indica Soler.
En este sentido, el portavoz de Alimer apostilla que ya hay cooperativas que han mostrado su interés, «pero no podemos darlas entrada hasta transcurridos unos años y una vez que el proceso de fusión esté totalmente asentado».
«No obstante -agrega-, ya hemos llegado a un acuerdo a través de convenio con Campocieza para que Alimer comercialice su producto. Nos vamos a encargar de la dirección de calidad y la comercialización. Éste es un paso previo para que en un futuro se incorpore a Alimer. En esa línea, también estamos llevando a cabo conversaciones con otras cooperativas».
Como ejemplo, Soler apunta la importancia de incorporar a cooperativas de la costa, desde Almería hasta el Campo de Cartagena: «Nos interesa porque allí el clima es más suave y se obtienen productos más precoces. Ahora mismo estamos comprando varios kilos de millones de sandía en Águilas a agricultores que no son socios nuestros, porque allí salen una semana antes. Por otro lado, tampoco tenemos tomates y las lechugas que se plantan en la costa no corren riesgo de difícil se hielen en invierno».
Otra posibilidad que baraja el Consejo Rector de Alimer es la aportación de limones, naranjas y mandarinas a la cesta de la compra que oferta.
«Nos gustaría disponer de cítricos -indica Soler-, aunque sabemos que atraviesan una crisis constituyen un producto importante. Además, no descartamos iniciar contactos con zonas productoras de alimentos tropicales. En unos años conseguiremos una nueva ampliación pero diversificando la oferta y ofreciendo mejores calidades y precios».