De las cooperativas más veteranas
-31 años de andadura-, con los socios más jóvenes.
Éste es el principal rasgo de la sociedad agraria de
transformación (SAT) San Cayetano, que figura también
entre las entidades de Fecoam que más dinero factura,
junto con el grupo Alimer y Gregal.
San Cayetano inició el pasado 27 de enero una etapa
decisiva, tras su asamblea general. En ella, Roque Madrid
pasó el testigo al actual presidente, José
Madrid, después de un dilatado mandato que ha contribuido
a situar a la SAT en la vanguardia del sector hortofrutícola
murciano y completar el relevo generacional de los socios.
Así, comercializa más de 73.000.000 kilos
de una veintena de variedades de frutas y verduras -de los
que el 40% van empaquetados-; el valor de sus ventas no
baja de los 30 millones de euros anuales y, lo que es más
importante, la edad media de los socios y trabajadores oscila
entre los 32 y 35 años.
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SAN
CAYETANO
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Presidente de honor: Roque Madrid
Presidente: José Madrid
Vicepresidentes: Anastasio Sánchez y Eva
Madrid
Secretario: Gregorio Garre
Tesorero: José Pérez
Vocales: Amalio Madrid, José Zamora, Pedro
Garre, Antonio Jiménez, Juan Pedro García
Gerente: Vicente Sicilia
Número de socios: 141 (se prevé incorporar
una decena más durante el presente año)
Superficie cultivada: 2.188 hectáreas (pronto
se ampliará tras la incorporación
de los citados nuevos socios)
Trabajadores: de1.700 a 1.800 por campaña,
entre los socios, jornaleros y trabajadoras de manipulado
Instalaciones: Nave cubierta de 12.000 m2; área
social de 820 m2; oficinas (650 m2); cámaras
frigoríficas con 13.480 m3 de capacidad;
zona de descarga climatizada de 2.400 m3 de capacidad;
patio de maniobras de 11.000 m2 y una zona de ampliación
de 22.000 m2
Producción de la temporada 2005/2006: 73.000
toneladas
Producción programada para esta campaña:
78.025 toneladas
Facturación: 34 millones de euros en el 2006,
con la previsión de alcanzar los 40 millones
este año
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En reconocimiento a tal labor, lo primero que hizo la nueva
junta rectora fue nombrar por unanimidad a Roque Madrid
presidente de honor de la SAT. «Mi alegría
ha sido ver que San Cayetano tiene un largo futuro por delante
con sus jóvenes productores. Lo único que
me duele es que aún haya incertidumbre sobre la disponibilidad
de agua, debido a la insolidaridad de unas regiones».
Aparte del relevo en la presidencia, la junta incorpora
como vicepresidenta a Eva Madrid, directora de la finca
La Maraña, y a dos jóvenes socios, Antonio
Jiménez y Juan Pedro García.
José Madrid, el nuevo presidente, se ha marcado
como objetivo para la campaña 2006/2007 una producción
de 78.025.000 kilos de hortalizas y frutas. De este volumen
destacan el pimiento california (22.000.000 kilos), cítricos
(19.325.000 kilos), melones (8.000.000 kilos) apio verde
(7.795.000 kilos), lechuga iceberg (5.070.000 kilos) y alcachofa
(4.250.000 kilos). El resto se reparte entre variedades
nuevas de lechuga (little gem, por ejemplo), brócoli,
coliflor, coles y un largo etcétera.
Como novedad, San Cayetano ha programado la producción
de determinadas hortalizas, como espinacas, lollo rosso
e hinojo, a petición expresa de clientes concretos
(sobre todo, cadenas de supermercados).
«El reto no es ya cultivar primero y luego buscar
los clientes, sino cultivar aquello que los clientes piden»,
explica José Madrid.
«También estamos planteándonos -añade
el nuevo presidente- ampliar nuestra gama de productos manipulados
con la incorporación de cítricos, puesto que
nuestros socios ya acumulan una producción cercana
a los treinta millones de kilos, con unas plantaciones jóvenes
que irán aumentando». Para ello se prevé
la construcción de una nueva nave y la adquisición
de maquinaria para calibrado, selección y enmallado,
lo que requerirá una inversión de entre 6
y 7 millones de euros.
Respecto al plan de inversiones del presente año,
San Cayetano dedicará 1.700.000 euros a la mejora
de las fincas de los socios y otros 700.000 euros a infraestructuras,
sistemas de calidad y canales de comercialización.
José Madrid es consciente de que el panorama dista
de ser favorable debido a la escasez de agua, la concentración
de la demanda «y a la política europea de puertas
abiertas para todo y para todos los países, sin tener
en cuenta las producciones que disponemos los socios de
la UE».
«Nosotros -indica- vamos a intentar superar estas
dificultades aprovechando hasta la última gota. ¿Cómo?
Pues usando la más alta tecnología en fertirrigación;
trabajando con la maquinaria más eficiente, tanto
en campo como en almacén; concentrando la oferta
y, por supuesto, vendiendo lo mejor que tenemos, que es
la calidad de nuestros productos, garantizando una trazabilidad
y una seguridad alimentaria difíciles de igualar».
Recuerda que el 100% de los invernaderos de los socios emplea
control biológico de plagas y que el 100% de las
fincas utilizan métodos de producción integrada.
Otra baza de San Cayetano es su ampliada capacidad de preempaquetado
que le permite comercializar hasta el 80% de la producción
en mallas, bandejas, flow packs y paquetes en segunda piel
(al vacío).
Pero su mayor confianza reside en los jóvenes socios
que se han incorporando en los últimos años.
De hecho, media docena de ellos van a formar parte de cuatro
comisiones gestoras: cultivos al aire libre, invernaderos,
cítricos y economía. Es el caso de José
Amalio Madrid, de 26 años; de Ángel Garre,
de 28 años; de Fabián Sánchez, de 27,
y de Carlos Pérez, de 29 años.
Podían haber elegido otra profesión pero
optaron por seguir los pasos de sus padres e ingresar como
socios en San Cayetano. Todos ellos cuentan con titulación
o capacitación para su profesión.
Dentro de las citadas comisiones gestoras, su cometido
será verificar la programación de los cultivos
y los criterios de calidad marcados, que no son pocos. San
Cayetano cumple con casi todos los principales protocolos
de buenas prácticas agrícolas, calidad y seguridad
alimentaria existentes y está en trámites
de adherirse al ISO 14.000 en materia de medio ambiente.
«La inclusión de estos jóvenes responde
a nuestra política de procurar que gran parte de
los socios participen en la toma de decisiones y en labores
de gestión», resalta José Madrid. San
Cayetano también mantiene sus puertas abiertas a
la entrada de más productores. Este año espera
incorporar a diez más, que permitirán aumentar
la producción en dos millones de kilos.
El 75% de las ventas de la SAT San Cayetano van para la
exportación, bajo la marca Alpi (aunque también
utiliza las de Veroa, Kordial y Spasur).
Los principales clientes son Alemania, Reino Unido y Francia,
seguidos de Austria, Holanda e Italia. Pero se sigue buscando
nuevos clientes. Uno de sus objetivos más ambiciosos
es exportar hortalizas a Canadá en contenedores frigoríficos,
así como ampliar mercado en Polonia, Hungría,
Lituania, Letonia y Estonia.