APROVECHAMIENTO. Un camión es cargado con restos vegetales. / LV
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La empresa Tara está construyendo en el paraje calasparreño de Los Pontones una planta industrial, pionera en España, capaz de convertir 250.000 toneladas de residuos agrícolas en pienso, bioetanol y agua. Las instalaciones también se encargarán de procesar restos de poda para generar biomasa destinada a la generación de electricidad. La inversión ascenderá a 18 millones de euros.
La planta, que funcionará a pleno rendimiento en año y medio, abarcara una superficie de 19 hectáreas y requerirá una plantilla de 30 técnicos más otros cien conductores de camión para abastecerla. Con todo, la maquinaria y los silos de almacenaje y secado ya están adquiridos. A mediados de junio estarán instalados para comenzar a dar servicio ese mismo mes en fase de pruebas.
En la actualidad, las fábricas de conservas y cooperativas de la Región no encuentran dónde arrojar sus desperdicios de frutas, pieles de alcachofa, hortalizas deterioradas y cáscaras de cítricos. Por 7,25 euros la tonelada, la empresa Tara se los retirará.
Aparte de piensos, bioetanol para mezclar con carburantes y biomasa para generar electricidad, los desperdicios también generarán agua. Tara calcula la cantidad de caudales extraídos en 200.000 metros cúbicos anuales, que serán cedidos a los agricultores calasparreños que dependen del Trasvase.
La factoría de Tara dará servicio tanto a la Región como a las provincias vecinas.