Si la anterior campaña agrícola fue muy ajustada para el conjunto del campo murciano, con un balance de tan sólo 6.771.000 euros de beneficio global, para las cooperativas de Fecoam el resultado fue más que bueno. Éstas sumaron nada menos que 17.280.000 euros de beneficio, el equivalente a 2.875 millones de las extintas pesetas. Una cifra excelente si se tiene en cuenta que la campaña 2004/2005 se saldó con siete millones de euros en pérdidas para estas entidades.
| EL BALANCE DE FECOAM |
Albaricoque: 57.082 toneladas y 6.279.000 en pérdidas Melocotón: 105.254 toneladas y 2.105.000 de beneficio Ciruela: 6.450 toneladas y 903.000 de beneficio Pera: 9.100 toneladas y 1.820.000 de beneficio Uva de mesa: 9.246 toneladas y 222.000 de beneficio Uva para vino: 17.820 toneladas y 178.000 en pérdidas Almendra (pepitas): 3.910 toneladas y 3.128.000 de beneficio Oliva (para aceite): 5.460 toneladas y 491.000 de beneficio Limón: 93.500 toneladas y 6.753.000 en pérdidas Naranja: 35.122 toneladas y saldo cero (sólo gastos cubiertos) Mandarina: 13.471 toneladas y 405.000 en pérdidas Pomelo: 5.835 toneladas y 220.000 de beneficio Tomate (en fresco): 16.150 toneladas y 1.292.000 en pérdidas Pimiento: 81.144 toneladas y 1.623.000 de beneficio Lechuga: 116.610 toneladas y 4.664.000 de beneficio Bróculi: 66.375 toneladas y 11.284.000 de beneficio Coliflor: 8.869 toneladas y 621.000 de beneficio Apio: 16.654 toneladas y 333.000 de beneficio Melón galia: 31.080 toneladas y 932.000 de beneficio Melón verde: 28.416 toneladas y 284.000 de beneficio Melón amarillo: 6.845 toneladas y 68.000 de beneficio Sandía con pepitas: 21.613 toneladas y 1.297.000 de beneficio Sandía sin pepitas: 19.061 toneladas y 1.144.000 de beneficio Cebolla babosa: 1.625 toneladas y 49.000 de beneficio Cebolla grano: 4.465 toneladas y saldo cero (sólo gastos cubiertos) Alcachofa: 24.960 toneladas y 998.000 de beneficio Arroz (con cáscara): 3.150 toneladas y 415.000 de beneficio Algodón (en bruto): 477 toneladas y 176.000 en pérdidas Clavel: 77.000.000 tallos y 239.000 en pérdidas TOTAL FRUTAS Y UVAS: 214.322 toneladas y 2.213.000 de beneficio TOTAL CÍTRICOS: 147.928 toneladas y 6.937.000 en pérdidas TOTAL HORTALIZAS: 443.866 toneladas y 22.005.000 de beneficio TOTAL OTROS PRODUCTOS: 3.627 toneladas y 201.000 en pérdidas RESULTADO GLOBAL: 809.743 toneladas y 17.280.00 de beneficio |
«Este resultado demuestra la conveniencia de estar asociado a una cooperativa frente a los continuos vaivenes del mercado», destaca Santiago Martínez Gabaldón, presidente de Fecoam.
¿Las causas de este buen resultado? Por un lado, el tirón de la demanda de frutas, melones y sandías durante el verano, merced a las altas temperaturas registradas en el centro y norte de Europa. Por otro, los buenos resultados de las hortalizas en general -salvo el tomate- y de la almendra. A ello también contribuyó la obtención de buenas producciones a raíz de la escasez de heladas, si bien las lluvias hicieron mella en el albaricoque y en la uva de mesa.
De acuerdo con los datos recopilados por el departamento técnico de Fecoam, que dirige Andrés López, las 85 cooperativas integradas en la federación produjeron entre octubre del 2005 y octubre del 2006 un total de 809.743 toneladas de frutas, hortalizas, arroz, algodón y flores. Tal cosecha dio empleo a 23.215 jornaleros, empleados de almacén y trabajadoras de manipulado y confección. De éstos, 10.315 trabajaron en la campaña de hortalizas; 9.735, en la cosecha de frutas y la vendimia; 3.036, en cítricos, y 322 en la producción de flores, arroz y algodón.
Falta de agua
A pesar de la creciente salinidad de las aguas subterráneas y de la doctrina de trasvase cero para usos agrícolas que impuso el Ministerio de Medio Ambiente en el año pasado, los cooperativistas murcianos lograron sacar adelante 16.641 hectáreas de hortalizas (el total regional fue de 44.356 hectáreas), casi tantas como en la campaña anterior.
Las 443.866 toneladas de pimiento, lechuga, bróculi, coliflor, apio, melón, sandía y cebolla recolectadas dieron 22.005.000 euros de beneficio. El bache estuvo una vez más en el tomate, que generó pérdidas por valor de 1.292.000 euros a las cooperativas que lo comercializan.
En el ámbito de fruta dulce, uva, almendra y aceituna, las entidades de Fecoam comercializaron 214.322 toneladas, que generaron tan sólo 2.213.000 euros de beneficio. Las pérdidas en albaricoque (6,2 millones) y los malos resultados en la uva de vinificación (los precios sólo permitieron cubrir gastos) anularon los buenos resultados obtenidos en almendra, melocotón y pera.
En contraste, el 2006 fue extremadamente duro para las cooperativas citrícolas, que perdieron 6,7 millones de euros con el limón. La naranja y mandarina no dieron beneficios, y el pomelo dio un resultado positivo de sólo 220.000 euros.
La campaña tampoco fue buena para los cooperativistas que producen flores, quienes perdieron un total de 239.000 euros. Respecto al algodón, muchos se abstuvieron de plantar -desincentivados por la falta de agua y la aplicación del pago único- por lo que únicamente se recolectaron 477 toneladas. Respecto al arroz de Calasparra, la caída de la producción hizo que los beneficios se redujeran a 415.000 euros.
Fecoam destaca que los esfuerzos realizados por los cooperativistas para cumplir la legislación en materia de medio ambiente, seguridad alimentaria, trazabilidad y riesgos laborales, además de los requisitos de garantía y calidad impuestos por la gran distribución (producción integrada, Eurepgap, BRC, etcétera), no se tradujeron en una mejor cotización de sus frutas y hortalizas.
Durante el 2006, las cooperativas vieron una vez más como se mantenían unos bajos precios en origen y muy altos en destino, lo que, según Santiago Martínez Gabaldón, presidente de Fecoam, «precisa de un planteamiento serio y duro en los márgenes comerciales de los diferentes agentes que intervienen en la cadena alimentaria y pone de manifiesto la necesidad de establecer un observatorio de precios eficaz, que vele por un precio justo y ético a recibir por el agricultor y a pagar por el consumidor».
Así, por ejemplo, el precio por kilo de la mayoría de las hortalizas sólo superaba en uno o cinco céntimos el coste medio de producción. Tan sólo en bróculi, coliflor y sandía se dieron márgenes mayores.
Fecoam también destaca el incremento de los costes de producción durante el pasado año por el encarecimiento de los arrendamientos, carburantes, fertilizantes y agua para riego. El coste del material vegetal también supuso un gasto importante para los agricultores, en particular para hortalizas, frutas, cítricos y flor cortada.
Por otro lado, según recuerda Martínez Gabaldón, la competitividad del sector agrícola también requiere gastos en la mejora de explotaciones, en la modernización de regadíos y en la implantación de protocolos de seguridad alimentaria y aseguramiento de la calidad para cumplir con las necesidades y condiciones de los clientes de las cooperativas.
«En cualquier caso -subraya el presidente de Fecoam-, el sector agrario regional se caracteriza por su profesionalidad y dinamismo, debiendo continuar la mejora de nuestra competitividad en los mercados internacionales, siendo además necesario aumentar la dimensión tanto de las explotaciones como de nuestras cooperativas».
La principal pregunta que se hacen muchos cooperativistas a día de hoy es cuál fue el cultivo más rentable por hectárea plantada. La respuesta es la sandía sin pepitas, cuyo rendimiento fue de 4.200 euros por hectárea.
Le siguen la sandía normal, con 3.900 euros y la pera, con 3.823,53 euros por hectárea.
Otros cultivos provechosos fueron los de bróculi, con 2.125 euros por hectárea; la coliflor, con 1.960 euros; el pimiento california, con 1.800 euros; el pomelo, con 1.766 euros; la cebolla babosa, con 1.710 euros; la ciruela, con 1.400 euros; el arroz de Calasparra, con 1.071 euros; la lechuga, con 920 euros, y el melón galia, con 840 euros por hectárea.
Los parrales, por su parte, proporcionaron 526 euros. Pudo haber sido más, pero las enfermedades por hongos fastidiaron en el último momento lo que iba a ser una excelente campaña.
Con todo, la rentabilidad media del campo murciano durante el 2006 se cifró en tan sólo 26 ,74 euros por hectárea. El motivo reside en la catástrofe sufrida por los productores de tomate, quienes perdieron 6.800 euros por hectárea plantada; y por los cultivadores de claveles, quienes tuvieron un saldo negativo de 6.822 euros. Los propietarios de limoneros perdieron 1.639 euros por hectárea y los de albaricoqueros, 1.122 euros.
Otros cooperativistas obtuvieron lo justo para cubrir costes, como ocurrió con los propietarios de naranjos y viñedos, y con los que plantaron cebolla grano.
Tales circunstancias suponen, según Fecoam, un argumento más para diversificar la oferta a fin de reducir riesgos, algo que se consigue mediante uniones entre cooperativas.