La comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, advierte de que el presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) continuará con la tendencia actual de disminución, por lo que considera «difícil» que después de 2013 se mantengan las ayudas actuales y su presupuesto, que ascenderá a unos 300.000 millones entre 2007 y 2013, el 34,9% del presupuesto global de la UE, que asciende a 868.363 millones de euros.
En el 2009, los Estados miembros deberán emprender la revisión a medio plazo del presupuesto comunitario de 2007-2013 (que se aprobó en diciembre de 2005) y donde también se analizará la reforma de la PAC, pactada en el año 2002 y cuya aplicación expirará en 2013.
«Creo que tenemos que darnos cuenta de que va a ser difícil imaginar mantener después del 2013 el nivel actual de apoyo a la agricultura europea», afirma Fischer Boel.
«Es importante -añade- que lancemos un mensaje claro al sector sobre lo que podría constituir la situación después de 2013, porque la agricultura europea necesita previsibilidad para adaptarse a los nuevos retos y posibilidades».
En este sentido, la comisaria declara su intención de que al mismo tiempo que se haga la revisión del presupuesto de la UE en 2009, los Estados celebren un debate sobre «una mayor modulación» porque, en un contexto de disminución del apoyo, considera que «las políticas de desarrollo rural van a ser importantísimas de cara al futuro».
Fischer Boel no quiere especular sobre cuál será la partida para la PAC en el presupuesto comunitario más allá de 2013 y recuerda que la tendencia a la baja ya se produjo en la reforma de esta política de 2002, «cuando los jefes de Estado y de Gobierno acordaron un umbral para los gastos agrícolas que se ajustaría cada año con un tope».
«Sería una línea decreciente, de un 7% anual, en los pagos hasta 2013», indica.