Cooperativismo Regional - Suplemento de economía social de la Region de Murcia - Laverdad.es

 

AGROREGIÓN
Todos somos líderes (y III)
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En qué se mide la capacidad de influencia del liderazgo? En la empresa, reflejo de su entorno social, los líderes no son ya personas imbuidas de un sentido de misión y su rotación en puestos claves es mayor. Su autoridad es cada vez más cuestionada, porque no cuentan con la otrora incondicionalidad corporativa ni con una oferta atractiva de valores que seduzcan a los jóvenes profesionales de hoy (muchos sólo aportan lo justo para adquirir una retribución que les permita pasar el fin de semana o tunear su coche).

El líder que sigue mostrando algo del carisma de antes es el empresario, con su espíritu emprendedor, su orgullo por el negocio que ha sabido construir, pero tentado con la idea de vender la empresa porque se siente cansado y sus hijos quieren dedicarse a otras cosas.

Todo esto tiene de positivo el hecho de que favorece la aparición de un liderazgo compartido, horizontal y de relevo, porque las necesidades grupales siguen siendo las mismas. Estamos hablando de que cualquiera de los participantes en el equipo puede constituirse en líder -aun temporalmente-, porque ha interpretado correctamente las necesidades del grupo y aporta las respuestas que se reconocen como las más apropiadas.

Es un tipo de liderazgo situacional que se fundamenta en el saber técnico de que dispone una persona y que es oportuno para una tarea específica. Naturalmente, en cuanto el requerimiento de la actividad, el liderazgo pasará a otra persona cuyo saber sea más idóneo. Es un liderazgo cuyo carácter emergente da a todos los miembros la oportunidad de desempeñarse como líderes, aunque es frecuente que a lo largo de la vida del grupo suelan desempeñar ese papel más unas personas que otras, lo que indicará que, junto al dominio técnico, será el conocimiento de la psicología de grupos, la autoridad formal y, sobre todo, los resultados obtenidos, los argumentos que favorezcan dichas repeticiones.

A todos nos gusta ser el centro de atención del grupo, y, desde luego, el líder lo suele ser. Así que si quiere sentirse integrado en un grupo, disfrutar del logro colectivo e incluso influir más allá de lo que hubiera imaginado, prepárese a fondo porque, aunque no se lo proponga, en cualquiera de los grupos a los que pertenece, tarde o temprano se lo van a exigir... si no lo han hecho ya.





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