Seguir creciendo en calidad y oferta. Éste
es el reto de la cooperativa Alia y de Los Quijales, que recientemente
han abierto una nueva línea de alimentación
de productos frescos con salchichas caseras y hamburguesas,
entre otros alimentos.
Esta cooperativa, que integra a 600 socios de todo el Sureste
español, evoluciona cada día en innovación
aplicada a la producción, en combinación con
el respeto a las recetas más tradicionales para conseguir
que un alimento como la famosa imperial lorquina siga manteniendo
la calidad y el sabor con el que nació en el año
1927.
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DATOS
DE ALIA
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Año de creación: 1975.
Número de socios: 600 de Murcia, Albacete,
Almería, Granada, Alicante y Jaén.
Producción: 160.000 toneladas de piensos
de todo tipo para porcino, ovino, bovino, caprino,
avicultura y cunicultura.
Facturación: Más de 34 millones.
Plantilla: Alrededor de medio centenar de personas.
Comercialización de carne: Embutidos, frescos
y cocidos con la marca Los Quijales.
Ubicación: Diputación de La Hoya,
S/N 30.816 Lorca - tfno: 968 48 67 00 - fax 968
48 68 28
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Francisco Martínez es el jefe de compras de Alia.
«En la actualidad -explica- estamos implantando la
norma ISO 9.000 para todo el proceso de trazabilidad. Nuestra
producción va en aumento y hemos solicitado el certificado
de producto de calidad para la imperial lorquina. Una calidad
que está más que garantizada. Y nuestros clientes
lo saben, porque toda la materia prima sale de los socios
de Alia, de sus animales que ya de por sí son un
símbolo de calidad. Está más que asegurado
todo el proceso desde la granja a la mesa para garantizar
la trazabilidad de los productos que luego ingieren los
consumidores. Todo está sometido a estrictos controles,
desde los piensos, la genética, el matadero, la selección
de las carnes, el preparado, y la distribución para
la venta».
Dentro de su labor de inversión en I+D, la cooperativa
Alia ha participado en el convenio entre la Confederación
Española de fabricantes de piensos compuestos para
animales (Cesfac), el ASA (Asociación americana de
la soja) y la Universidad politécnica de Madrid para
expandir el uso de la soja americana en los piensos europeos.
En Alia creen en el desarrollo a todos los niveles, también
en materia de medio ambiente. Conscientes de la necesidad
de implantar en la medida de lo posible las energías
renovables, se van a colocar placas solares en una de las
naves de la planta de piensos con la que Alia cuenta en
la pedanía lorquina de La Hoya.
«Se va a instalas una planta de energía solar
de unos 60 megavatios/hora para que parte de la energía
que se consuma sea de la llamada limpia. Nos supondrá
el poder obtener 90.000 kilovatios al año. Esa es
la producción que va a generar esta planta. No es
la primera experiencia de este tipo que hemos llevado a
cabo. Hicimos una instalación de placas solares de
forma experimental de 2,5 megavatios. Este tipo de cosas,
unidas a la política empresarial y de apoyo a los
socios nos han permitido obtener los certificados de calidad
ISO 9.000 y ISO 14.000, siendo la primera en conseguirlo
de las cien que hay en toda la región», añade
Francisco Martínez.
Dentro de esa labor de investigación, Alia está
inmersa a corto plazo en dos proyectos. «El primero
es para la mejora de los productos curados. El segundo es
la búsqueda de nuevos productos. Nuestra oferta actual
la integran la imperial lorquina, el lomo, chorizo, salchichón,
fuet, el morcón, la butifarra y las hamburguesas,
entre otros. En esta labor de investigación estamos
trabajando conjuntamente con la Universidad de Veterinaria
de Murcia, y es el profesor Sancho Bañón el
que está dirigiendo el proyecto. Para ambos hay un
presupuesto de tres millones de euros», afirma el
directivo de Alia.
También a nivel interno empresarial hay novedades
en Alia. La plantilla de Los Quijales la integran una veintena
de personas y en las instalaciones de la fábrica
cárnica se está trabajando en un plan de choque
de adaptación de instalación de los nuevos
requisitos de higiene y seguridad laboral. «También
se están llevando a cabo las ampliaciones necesarias
para prestar un mejor servicio», apunta Francisco
Martínez.
Más de tres décadas
Hace 32 años que la sociedad agraria de transformación
Alia,vio la luz en la diputación de Hoya, una situación
estratégica que le permite encontrarse en el núcleo
de una de las más importantes zonas ganaderas del
país. Tres son los servicios que ofrece: alimentación
animal, reproducción del ganado porcino y comercialización
de la carne.
En el año 1978 Alia inauguró su fábrica
de piensos. Lo que comenzó siendo un trabajo puramente
manual pronto dejó paso a las nuevas tecnologías,
hasta tal punto que hoy todos los procesos, desde la descarga
de materias primas hasta la fabricación y posterior
almacenamiento están automatizados. Es un pilar más
para garantizar la trazabilidad de los productos.
La segunda de sus actividades es la reproducción
del ganado. En las granjas de sus asociados se crían
cerdos que, tras una cuidadosa selección de sus carnes,
los maestros charcuteros de Los Quijales transforman en
embutidos.
Alia pone a disposición de sus cooperativistas una
granja de multiplicación para el suministro de cerdas
reproductoras. En estas instalaciones, sus técnicos
realizan un riguroso control sanitario del ganado, entregando
a sus asociados cerdas en las mejores condiciones sanitarias.
El asesoramiento del equipo técnico de Alia incluye
todos los servicios que puedan satisfacer las necesidades
del ganadero: desde la programación de alimentación
y gestión de todo tipo de granjas, hasta la asistencia
en nutrición y patología animal.
La tercera y última fase es la comercialización
de la carne con todas las garantías.