FRUTALESBarrenillos. Los adultos de la última generación de esta plaga están saliendo de los frutales atacados en la generación anterior. Los daños que producen son galerías en la base de las yemas, lo que provoca la exudación típica de goma en los árboles. Estos síntomas indican el momento de tratamiento, ya que a partir de aquí los adultos comenzarán la formación de galerías de puesta, pasando en éstas todo el invierno. Los ataques suelen estar localizados con mayor frecuencia en árboles de los márgenes de las parcelas.
Roya. En algunas parcelas se siguen detectando infestaciones más o menos importantes; en especial en parcelas de melocotón Andros, Sudanell y Montegold, por lo que se recomienda una aplicación con fungicidas específicos.
OLIVARES
Mosca del olivo. En los conteos realizados la pasada semana dentro de la Red Dacus, el nivel de aceituna picada continúa alto en el Noroeste. En las comarcas del Guadalentín y Altiplano están observándose las primeras aceitunas picadas. Los tratamientos deben realizarse en forma de pulverización cebo, de acuerdo con las normas aplicadas en pasadas campañas
Glifodes. En las plantaciones jóvenes están observándose ataques de orugas en las nuevas brotaciones, lo que provoca la parada vegetativa de estos olivos. En estos casos es recomendable realizar un tratamiento cuando se supere el umbral de 5% de brotes atacados
PARRALES
Mosquito verde. Siguen aumentando las poblaciones en muchas zonas de cultivo. Por el momento los daños no son importantes, lo que no debe permitir un abandono del control de la plaga, especialmente en cultivos pendientes de recolectar y que presenten brotes tiernos.
Hilandero. A punto de iniciar el vuelo de adultos de la 4ª generación, aunque la incidencia de la plaga es baja en todas las zonas, especialmente en las parcelas que se ha utilizado la técnica de confusión. Debe vigilarse el vuelo por si en algún caso fuese necesario intervenir.
Araña roja. En estas fechas suelen comenzar los adultos a realizar las puestas de invierno sobre los sarmientos, alrededor de las yemas. En el caso de que haya sido recolectada la uva, puede realizarse un tratamiento dirigido a controlar el mayor número posible de adultos y evitar que realicen la puesta.
Otras arañas. Se detectan focos de araña amarilla en plantaciones de diferentes variedades, por lo general las más vigorosas en la zona del Valle del Guadalentín y en la Vega Alta. En caso de que no se traten o el tratamiento no sea correcto, pueden producirse defoliaciones severas de las parras, que podrían confundirse con desecaciones por falta de agua o mala calidad de ésta. Por ello debe extremarse la vigilancia en los parrales pendientes de recolectar, especialmente en los que se observe la presencia de hojas desecadas con síntomas de sequía, por si los daños fuesen causados por las arañas.
Podredumbres y rajado de bayas. Ligero incremento en las podredumbres que afectan a los racimos, que podrían ir en aumento si en los próximos días se presentan condiciones favorables: lluvias o humedades altas y temperaturas cálidas. En algunas variedades, estas condiciones podrían favorecer la aparición de rajado fisiológico (Napoleón, Autum Royal y otras de piel fina), que aumentaría así el riesgo de podredumbres. De las presentes, destaca especialmente la podredumbre ácida, y en menor medida, botritis y aspergillus.
CÍTRICOS
Ceratitis. Incremento importante en las poblaciones de adultos, lo que significa un mayor riesgo para las variedades más tempranas de naranja y mandarina, algunas de las cuales (Marisol, Oronules, Okitsu, etc.) ya están virando de color y, por tanto, se encuentran en un período de máxima sensibilidad a la plaga. En plantaciones cultivadas bajo plástico o malla-y dado que la maduración de la fruta es más precoz- hay que extremar la vigilancia sobre la población de la mosca a fin de establecer medidas de control. En general, debe mantenerse la vigilancia por medio de mosqueros cebados con feromonas para el control de machos, o de machos y hembras, contando al menos dos veces por semana las trampas y determinando, en función de las capturas, si es o no necesario realizar tratamientos en pulverización cebo.
Cochinillas. período sensible a los tratamientos. En aquellas parcelas donde se detecte la presencia de la plaga, debe actuarse teniendo en cuenta el estado de desarrollo de los frutos, a fin de evitar daños en la epidermis de los mismos, por uso inadecuado de algún producto.
Aplicación de aceites minerales. Es frecuente que a partir de estas fechas del año se realicen aplicaciones de aceite mineral como insecticida para combatir diversas plagas: piojo blanco, piojo rojo, serpeta, caparreta, etc. No es extraña la aparición de problemas de fitotoxicidad causados por tales aplicaciones, tanto sobre las hojas, (poco importante), como sobre los frutos (bastante más grave). Por tal motivo, estas aplicaciones no deben ser hechas de forma rutinaria todos los años, sino cuando la presencia de alguna plaga lo justifique. Conviene tener en cuenta estos consejos:
Los aceites minerales son insecticidas en sí mismos. Utilizados como mojantes con otro insecticida, encarecen en muchos casos el tratamiento sin mejorar sensiblemente la eficacia.
Cada época tiene su aceite específico. Deben comprobarse las temperaturas reales en campo (máxima y mínima) en las fechas de la aplicación y compararlas con las recomendadas para el tipo de aceite que se pretende utilizar.
Las temperaturas altas (30° C o más) y la humedad relativa baja (vientos secos) durante la aplicación obligan a suspenderla para evitar quemaduras. No se pulverizará en horas de sol intenso.
Los huertos que van a ser tratados deben estar en buenas condiciones fisiológicas, necesarias para soportar un tratamiento con aceite. Debe tenerse en cuenta que en plantaciones con árboles que presenten síntomas de carencias de minerales -especialmente de magnesio- puede producirse una fuerte defoliación.
Aquellas plantaciones que hayan sufrido daños de frío en el invierno anterior, no deben ser tratados con aceite mineral.
Debe prestarse atención a las mezclas con otros productos, tales como abonos foliares, fungicidas, etc., siendo recomendable no realizar mezclas con ellos. De forma especial, no deben realizarse mezclas de aceites con azufre, ni tratar con aceite un huerto que haya sido tratado con azufre en los últimos dos meses. La mezcla con microelementos o abonos foliares pueden romper la emulsión del aceite y caer al suelo.
En plantaciones que hayan tenido en los últimos meses problemas de sequía, deben evitarse los tratamientos con aceite, ya que las defoliaciones podrían ser severas.
En los casos en que el fruto esté iniciando el viraje de color deben evitarse las aplicaciones con aceite, ya que la sensibilidad de la epidermis es muy alta y pueden producirse manchas en los frutos y desequilibrios en el color.
Las aplicaciones deben efectuarse con equipos en perfectas condiciones de uso, con presiones de trabajo máxima de 30 atmósferas y discos de pulverización de 1,5 mm de diámetro máximo. Los tanques estarán limpios de cualquier residuo de un tratamiento anterior, especialmente si se han utilizado productos no compatibles con aceites (productos hormonales, herbicidas, etc). Los elementos mecánicos deberán estar en perfecto estado; especialmente los removedores, ventiladores, boquillas, equipo de presión y mangueras.
Se elegirá el producto de mayor calidad y pureza (índice de sulfonación), respetando las dosis que se recomienden en la etiqueta.
Información elaborada por la Consejería de Agricultura