El sector de fabricación de mueble destaca por su dinamismo y por el gran crecimiento que ha experimentado en las últimas décadas del siglo XX. Las empresas están distribuidas por toda la geografía regional, pero en Yecla se encuentra el principal núcleo, con una producción estimada del 50% sobre el total de la Comunidad. En el caso del mobiliario de baño, gran parte de la actividad se concentra en los polígonos industriales de Alcantarilla y Lorquí.
Se encuentran en activo en la Región entre 700 y 800 empresas del sector, la mayor parte de ellas con menos de 10 trabajadores. Si se excluyen las carpinterías de ámbito local y las empresas artesanas, el número de industrias se sitúa en torno a las 300.
La delimitación sectorial es amplia, agrupando tanto a fabricantes de muebles en sentido estricto como a las empresas que elaboran partes de estos muebles y les aplican tratamientos superficiales o realizan tareas de ensamblado. También se considera integrantes del sector a las industrias con actividades de carpintería: mobiliario de cocina y baño, puertas y ventanas, molduras, esqueletos para tapicería, carpintería industrial... y a fabricantes de productos auxiliares como colchones, elementos de decoración, herrajes, cuadros, espumas de poliuretano, etcétera.
El destino de la producción de muebles es nacional en el 70% de la facturación, con una comercialización apoyada en redes de vendedores propios, en los segmentos de nivel alto y medio, y en la gran distribución, en los segmentos más populares. El catálogo gráfico es el principal soporte para las ventas.
Las experiencias exportadoras, se realizan generalmente a través de agentes externos y se dirigen a países de la UE y, en menor medida, al Este de Europa, Extremo Oriente y países árabes.
El sector se encuentra muy fragmentado, con una estructura atomizada compuesta por un gran número de empresas de pequeña y muy pequeña dimensión y un grupo de industrias líderes de tamaño mediano.
La fragmentación empresarial del sector genera una intensa rivalidad entre empresas y empresarios. Este factor ha resultado clave para la competitividad y el crecimiento del sector, fomentando la mejora de productos y procesos, y la creación de nuevas empresas y de nuevas actividades, si bien con una limitada de planteamientos estratégicos orientados a un claro posicionamiento de futuro en el contexto nacional e internacional.
El factor clave en el desarrollo de producto es el diseño, que cobra especial relevancia en los segmentos de gama alta y en el estilo moderno y juvenil. En las empresas murcianas se ha producido un importante avance cualitativo y cuantitativo en materia de diseño, apuntalado con la aportación cualificada del Centro Tecnológico del Mueble.
Las empresas del sector han realizado un notable esfuerzo inversor y de adaptación para la aplicación de tecnologías avanzadas en los procesos productivos. Éste es un elemento decisivo para la competitividad en los segmentos de mueble moderno y juvenil y en algunas de las actividades de carpintería y auxiliares, con menor incidencia relativa en el subsector de tapizados y en los de mueble clásico. También en este aspecto ha resultado positiva la actividad del Centro Tecnológico del Mueble.