Cooperativismo Regional - Suplemento de economía social de la Region de Murcia - Laverdad.es

 

AGROREGIÓN
I CULTIVOS I ESTADO FITOSANITARIO
Sin descuidar la vigilancia sobre los parrales
HORTALIZAS

Pimiento de invernadero. Los agricultores que dispongan de electricidad en sus naves pueden acogerse a la campaña que he emprendido la Consejería de Agricultura para el control de ostrinia mediante la utilización de trampas de luz. Para ello tienen que ponerse en contacto con sus técnicos o bien directamente con los del Servicio de Sanidad Vegetal (teléfonos 619-82 44 87, 618-16 71 80 y 968-84 57 11).

Trips /virus del bronceado. Aunque la evolución del virus parece haberse estabilizado, hay que proceder a inspecciones minuciosas de todas las plantas de los invernaderos de pimiento y de tomate, eliminando aquellas que manifiesten síntomas de la virosis. Los niveles de trips continúan subiendo en la mayoría de las zonas, y la presencia del virus del bronceado es patente en algunos cultivos, como habas, que podría considerarse de alto riesgo en la expansión de este problema a otros cultivos sensibles.

FRUTALES

Anarsia. En algunas zonas de cultivo donde se produjo la floración a primeros de enero, se están produciendo las primeras capturas en trampas cebadas con feromona sexual. Estas capturas son de momento bajas, por lo que no es aún el momento de tratamiento.

Pulgones. Nuevos focos en las brotaciones. Sólo en el caso de ser muy localizados deben tratarse.

Sila. Continúa la eclosión de huevos, estando esta en niveles muy altos. En algunos casos está apareciendo melaza en algunas inflorescencias.

Bryobia del almendro. En el Noroeste aparecen los primeros ataques de este ácaro sobre las hojas nuevas, donde producen un amarilleamiento de las mismas y su posterior caída.

UVA DE MESA

Hilandero. Ha comenzado el vuelo de la primera generación en el Guadalentín, tanto en cultivos al aire libre como bajo malla e invernadero. Las parcelas ubicadas en zonas más cálidas y de mayor precocidad, son las que presentan mayores poblaciones de adultos. Dentro de la campaña de lucha contra la polilla del racimo -por medio de la técnica de confusión sexual- cabe recordar la necesidad de que las parcelas tengan instalados los difusores lo antes posible. En los casos en que éstos se coloquen una vez comenzado el vuelo, es conveniente realizar un tratamiento químico cuando se alcance el máximo de vuelo de esta generación, utilizando preferentemente un producto con acción ovicida y larvicida (como flufenoxuron) con el fin de asegurar que, si se han producido apareamientos, la plaga es controlada.

Melazo. Presencia importante de melazo, por lo que es conveniente actuar contra la plaga antes del inicio de brotación, aplicando un tratamiento con aceite mineral y un fosforado, mojando la madera con pistolete y a baja presión. Resulta de mucha utilidad descortezar previamente las parras, al menos las que presentan síntomas externos de la plaga. Si ya ha comenzado la brotación, debe aplicarse un mojante en lugar del aceite, o bien utilizar aceite parafínico que, aunque tiene menor eficacia, no produce quemaduras en las hojas tiernas.

Castañeta. La eclosión de puestas tendrá lugar en muy pocos días. Los agricultores que tengan en sus parcelas esta plaga deberían haber descortezado las parras con el fin de favorecer la destrucción y depredación de las puestas, evitando así que las larvas nazcan y puedan enterrarse en el suelo para causar daños a las raíces en los próximos dos años.

Trips. Las poblaciones no son elevadas, aunque en bastantes parcelas de parral siguen observándose malas hierbas que no han sido eliminadas. La brotación ha comenzado lentamente en todas las zonas y por el momento es poco probable que la plaga se localice sobre el cultivo, a excepción de plantaciones precoces bajo invernadero.

Araña roja. Se ha alcanzado el 42 % de eclosión de huevos de invierno, lo que indica que por el momento no deben realizarse tratamientos.

Schistoceros o taladro de madera. Un año más se confirma la presencia de esta plaga en parrales, no sólo sobre los restos de poda, sino afectando a la madera sana. En el Valle del Guadalentín, los adultos en cautividad ya han comenzado a realizar las primeras puestas de la plaga, localizándolas en las grietas de la madera, debajo de las cortezas y en las hendiduras que dejan los pedúnculos de las hojas al caer. Esto obliga a mantener una vigilancia específica sobre la plaga en cada parcela, a fin de determinar cuando avivan las puestas y realizar en ese momento un tratamiento insecticida, tanto sobre el cultivo como sobre los restos de poda.

CÍTRICOS

Piojo blanco. Situación irregular de la plaga. Mientras que en algunos casos se alcanzan umbrales en torno al 12%-15 % de hembras ocupadas, en otros apenas se llega al 3%-5%, lo que indica que, en cada caso, los agricultores deben comprobar la situación de la plaga en su parcela.

Prays. El volumen de adultos capturados en trampas con feromona es bajo y no indica condiciones de riesgo para el cultivo por el momento, ya que éste no presenta elementos susceptibles de ser atacados, por lo que es conveniente mantener la vigilancia adecuada sobre la plaga. Por el momento, en la mayoría de las zonas, todavía no se encuentran niveles de floración que presenten riesgo de ser atacadas, por lo que no es recomendable realizar ningún tipo de aplicación contra la plaga.

Araña amarilla y ácaro rojo. En plantaciones ubicadas en zonas cálidas y protegidas puede observarse una cierta actividad de ambas plagas, aunque no de forma generalizada. Es previsible que, de mantenerse las actuales condiciones climáticas, su actividad vaya en aumento y en tal caso, será conveniente actuar en las parcelas que tengan una mayor incidencia de la plaga.

Pulgones. Comienzan a verse las primeras colonias de la plaga aunque a niveles muy bajos todavía. Por lo general no es recomendable intervenir todavía. Debe mantenerse la vigilancia sobre su evolución; especialmente en plantaciones de mandarinos tipo clementina, que suelen ser los más sensibles a los ataques de pulgón.

OLIVARES

Repilo. Las condiciones climatológicas pueden favorecen la expansión de esta enfermedad, que llega a provocar una defoliación. En parcelas donde el terreno retenga más la humedad del suelo, el riesgo es mayor.

Información elaborada por la Consejería de Agricultura





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