El Comité de Gestión de la Carne de Ave de la Comisión Europea ha acordado incrementar un 50% las ayudas a la exportación, en el que se incluye pollitos y carnes congeladas, así como los huevos de distintas especies destinados a la incubación, para compensar la diferencia de precios en el mercado mundial.
En el caso de las exportaciones de pollos o gallinas de peso inferior o igual a 185 gramos, el incremento es del 50,7%, al situar la ayuda en 98 céntimos por cada 100 animales.
Para las exportaciones de pavos y gansos de peso inferior o igual a 185 gramos, el incremento es del 50%, alcanzando los 1,95 euros por cada 100 animales, mientras que los productos de pollo congelado en las presentaciones 70% y 65%, el repunte es de 9,3%, situándose en 47 euros por cien kilos.
En el sector avícola de puesta, los cambios afectan a las ayudas concedidas a las exportaciones de huevos para incubar, siendo de 1,58 euros/100 unidades para los procedentes de pava o gansa, lo que supone un aumento del 46% respecto a la cuantía anterior. Para el resto de especies, el incremento aprobado es del 49%, cifrándose la cuantía en 79 céntimos/100 unidades, mientras que el resto de los conceptos permanecen sin cambios.
Por destinos, los incrementos aprobados afectan a las restituciones concedidas para las exportaciones dirigidas a todos los países con excepción de los Estados Unidos en el caso de los animales vivos y huevos para incubar, así como determinados países africanos y de Oriente Próximo para las carnes congeladas.
El aumento de las ayudas a la exportación viene provocado por una situación actual caracterizada por el cambio desfavorable entre el euro y el dólar debido al nuevo incremento de la cotización del primero frente al segundo.
La Comisaría de Agricultura considera que esta circunstancia supone una «dificultad añadida» para que los productos de la Unión Europea puedan competir en el mercado internacional, a lo que hay que unir el coste de la alimentación animal y su repercusión en los precios de la carne de ave en Europa.
El Ejecutivo comunitario recuerda que el objetivo de las ayudas o restituciones a la exportación es compensar la diferencia entre las cotizaciones de los productos en el interior de la UE respecto a los precios en el mercado mundial.
La carne de pollo es la segunda más producida y consumida del mundo, después de la de cerdo. Mientras que la producción se ha multiplicado por cuatro en 30 años (1970-2003), el comercio lo ha hecho por trece.
Sólo cuatro zonas producen 2/3 partes del pollo mundial y controlan el 90% de las exportaciones (EE UU, el 36%; Brasil, el 31%; Unión Europea, el 15%, y Tailandia, el 8%). Brasil y Tailandia están progresivamente consiguiendo mayores cuotas de marcado mundial gracias a sus menores costes de producción. Los principales consumidores de esas exportaciones son Rusia, Medio Oriente y la propia UE que, en un ejercicio habitual en su comercio de alimentos, exporta e importa el mismo producto.
La UE está perdiendo mercado para sus exportaciones a excepción del África Subsahariana que absorbe casi el 25% de las mismas.