PRESIDENTE. Tomás Buitrago, en la nave de manipulado. / J.C.H.
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Pocas cooperativas en la Región tienen más de mil socios. Frucimu cuenta con 960 y espera alcanzar en uno o dos años la citada marca. Tiene un obstáculo serio, como es la expansión urbanística a costa de la huerta muleña, como igualmente ocurre en la vecina Pliego, o en Librilla y Murcia. «Pero la superficie en cultivo global de Frucimu se mantiene casi intacta, debido a que, por cada cooperativista que se da de baja debido a que ha vendido su pequeña parcela, le sucede otro que acaba de adquirir una finca con una extensión igual o mayor», explica Tomás Buitrago, presidente de la cooperativa.
Pero la ambición de Frucimu es incorporar a numerosos productores de almendra y granada del Campo de Elche (que hasta ahora vienen siendo socios de campaña) y a productores de limón fino, pomelo y naranja navel. ¿A pesar de la crisis del sector? «Sí, porque hay clientes que requieren una gran capacidad de producción antes de ofrecerte pedidos. Y son clientes que merecen la pena», señala Manuel García, director comercial.