El día 14/08/09 ocurrió un hecho insólito en la Vespra, esto es, el Patronato ha “vetado” espacios que tradicionalmente ocupaba el público en el Misteri. El personal que hasta la fecha se limitaba a acomodar a los invitados de las tribunas es el que se ocupa ahora de la ingrata misión de desalojar a los ilicitanos de lugares que hemos ocupado tradicionalmente para celebrar la Asunción y Coronación de nuestra Patrona la Virgen de la Asunción. A partir de ahora ya no se pueden ocupar esos espacios “intersticiales” –pasillos laterales de la nave y otros puntos de suculentas perspectivas que ayer lucían austeros y, permítaseme el guiño, casi “luteranos”-. Ayer, la Vespra parecía una representación de las “extraordinarias” en vez de las “auténticas”. Se trata de una alteración en una arquitectura tan sensible como es la del Misteri. En cierto modo ayer La Vespra era un poco menos nuestra y más del Patronato. Hoy día 15 se ha rizado el rizo porque cuando a todos se nos ha negado la posibilidad de ocupar esos lugares y mal que bien lo hemos acatado, ha llegado uno de los acomodadores y ante nuestras narices ha puesto un sillón en un sitio “prohibido” y se ha sentado una señora. Indignados, hemos interpelado al mismo acomodador que nos obligó a irnos. La respuesta del tipo ha sido de libro. Se trataba de una amistad del Arcipreste Hurtado de Mendoza y les habían dado órdenes directas. Mudos. Así nos hemos quedado. El acomodador del Patronato también se ha quedado mudo y tras el silencio que siguió a sus inconstitucionales palabras ha hecho causa espontánea con nosotros. Él tampoco entiende por qué les ha dado al Patronato por prohibirnos ocupar esos espacios y todavía entiende menos por qué a unos sí y a otros no. Acto seguido hemos tomado los sitios prohibidos que quedaban y ningún acomodador nos ha dicho nada. Ni mu. Como debe ser. Confiemos en que durante unos cuantos siglos más el Patronato nos permita seguir gozando de la Festa como si estuviéramos en casa, en nuestra casa. O mejor dicho, en la de Ella, nuestra Patrona la Virgen de la Asunción que tengo para mí que es la que se encarga de todo lo importante en la Festa. Y confiemos también en que al Patronato se le ocurran mejores iniciativas para cuidar este íntimo y gozoso tesoro que celebramos cada año el 14 y el 15 de agosto.


