Quiero en primer lugar señalar que los hechos son de enero del presente año, aunque con la finalidad de que se enteren la mayor cantidad de visitantes a la zona, aplacé su publicación hasta el verano.
Como decía, en enero viajé en el autobús 21 que comunica Campello con Alicante; Al intentar pasar el bono-bus por la máquina, deniega su validez; Le comento al conductor que tengo cinco viajes sin utilizar, indicándome que están caducados desde el 31/12/2008 (Los bono-bús no indican la caducidad en ningún lugar); Pago en efectivo 2 viajes de ida y 2 de vuelta.
La cuenta: Si me birlaron 5 viajes y pago otros 4, me ha costado desplazarme de Campello a Alicante i/v a razón de 1´15 € viaje, la cantidad de 10,35 € ó 1.722´10 Pts..
Efectúo reclamación vía e-mail y me dicen que ha sido consensuado con las autoridades y publicado en los medios que a partir del último día del año los viajes sin utilizar quedaban invalidados, en mi caso 5 reconocidos y a otros más, claro que yo estaba ausente y seguramente otros miles, también.
Aviso a los usuarios: No adquieran bono-bus si no piensan utilizarlo en su totalidad porque estos “genios” tienen potestad para birlarnos el dinero del bolsillo o caducarlos cuando les venga en gana, que es lo mismo.
Saben que el transporte público en Vitoria, por ejemplo (ciudad con un alto nivel de vida y de servicios) ,cuesta el billete ordinario 0´85 € (aquí un 35´29% mas)y con bono-bus 0´45 € (aquí un 50% mas) Y que el sistema no anula los viajes dado que las tarjetas son de carga de dinero, no de viajes, así cada vez que lo utilizas te resta el saldo, y si se efectúan subidas del servicio, no hay que hacer colas tercermundistas para pagar, en plazo, las subidas; dichas tarjetas son válidas a su vez para transacciones en comercios.
Úsense los medios porque haberlos ailos y déjense de artimañas tramposas; Los ciudadanos solo necesitamos calidad y bien hacer, si no saben ponerlos en práctica: márchense.
No es de extrañar que se hagan inspecciones a servicios y entes públicos y que los infractores paguen su falta de ética y transparencia.
Atentamente,
Luciano Rúa


