Elena Pacheco, gerente de Bodegas Viña
Elena, explica cuáles son los factores que han posibilitado que Pacheco
Selección 2005 se haga con la medalla de bronces en la categoría
de Tintos Jóvenes con Madera en la XIII edición del Certamen de
la Calidad de los Vinos de Jumilla.
¿La consecución de la medalla
de bronce en la categoría de tintos jóvenes con madera añadas
2005/2006 supone la consolidación de la gama Pacheco Selección?
La
primera añada de Pacheco Selección fue en el 2002, desde entonces
todos los años ha obtenido algún premio, pero hay que reconocer
que esta medalla tiene un sabor especial para nosotros puesto que es la primera
vez que nos premian un vino en el Certamen de Calidad de Jumilla. En cuanto a
su consolidación, el paso del tiempo lo dirá, porque si hay algo
que caracteriza al sector vitivinícola es la paciencia que hay que tener
para la obtención y consolidación de un buen vino.
¿Qué
destacaría de este vino premiado?
Que es un vino de los llamados
de corte moderno, ya que a pesar de su paso por barrica predomina la fruta característica
de un vino joven, pudiendose apreciar la buena integración de la madera,
lo que hace fácil su consumo, es un vino que acompaña desde el principio
hasta el final a cualquier comida.
¿Qué valor añadido
ofrece Bodegas Viña Elena a sus clientes, que la haga diferente del resto
de bodegas de la denominación?
En linea general, desde hace algunos
años en Jumilla se están elaborando vinos de alta calidad a nivel
mundial, nosotros somos la tercera generación al frente de la bodega, que
además de heredar el negocio, hemos heredado ese sentimiento especial por
el mundo de la viña y el vino, junto con recientes inversiones para la
modernización de las instalaciones y un equipo humano donde se unen experiencia,
juventud, cualificación y compromiso con la empresa, cosa que es de agradecer.
¿Cómo
se presenta el futuro de Viña Elena en el mercado nacional e internacional?
En
el mercado nacional es bastante difícil posicionarse ya que hay dos denominaciones
de origen que dominan por encima de las demás, aunque se están haciendo
grandes esfuerzos para las D.O. más pequeñas también tengamos
un espacio, y gracias al interés que muestran algunos consumidores por
probar productos nuevos. En cuanto al mercado internacional, este ilusiona mucho
más, ya que no hay que olvidar que tenemos una variedad autóctona,
la monastrell, apreciada en todo el mundo y que es nuestro factor diferenciador.