Miguel Gil, presidente del Consejo
Regulador./ PACO RIPOLL / EFQ |
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La Denominación de Origen Jumilla incluye
también a los vinos producidos en bodegas o con uvas de los municipios
albaceteños de Montealegre del Castillo, Fuenteálamo, Ontur, Hellín
Albatana y Tobarra, con lo que su extensión no se circunscribe necesariamente
a los vinos jumillanos.
Sin embargo, a partir del nuevo reglamento elaborado
por el Consejo Regulador, las bodegas adscritas a la entidad podrán optar
por especificar la procedencia exacta del vino en sus etiquetas.
De las
30.000 hectáreas de viñedo que posee la D.O. Jumilla, sólo
el 45% se encuentran situadas dentro del municipio, mientras que el resto perteneces
a la provincia de Albacete. Pero, por otro lado, cabe resaltar también
que de las 40 bodegas inscritas, el 80% comercializa vino embotellado, encontrándose
el 75% de éstas dentro del término municipal de Jumilla.
Miguel
Gil, presidente del Consejo Regulador, aclaró que «esta nueva alternativa
no se trata de una imposición sino de una opción que se ofrece a
las bodegas, que tendrán completa libertad para elegir si se acogen a ella
o siguen como hasta ahora, o sea, sin especificar si se trata de vino de Jumilla-Murcia
o de Jumilla-Albacete».
Según Gil, en términos de producción
de uva, la balanza podría inclinarse hace la parte de Albacete, «pues
los viñedos de la vecina comunidad autónoma tienen opción
a recibir riegos de socorro, lo que está llevando a que muchos agricultores
cambien sus cultivos de secano por regadío, la consecuencia inmediata se
traduce en un aumento en el rendimiento de los cultivos. Así, mientras
que en Jumilla se produce una media de 1.500 kilos de uva por hectárea,
en Albacete se alcanzan los 4.000 kilos».