Sixto González es Diputado nacional del Partido Popular de Albacete
Sabemos que la aparición de la prensa en Albacete es casi tan antigua como su identidad ciudadana; pero fue precisamente en la segunda mitad del siglo XIX cuando hicieron acto de presencia los primeros diarios locales de relieve, creando con ello un gran interés entre el vecindario por aquel campo informativo que les llegaba. Esto abrió en la ciudad nuevos hábitos de lectura y comentario sobre lo que tenía mayor interés para el pueblo, marcando de paso un espacio a la opinión que no ha cesado hasta nuestros días y paulatinamente va creciendo en la misma medida en que el nuevo desarrollo lo exige.Rendir homenaje de reconocimiento a tanta gente como se ha implicado en ello a través de los tiempos, todavía no se ha hecho, pero todos sabemos que un día u otro habrá que hacerlo, porque el periodismo albacetense nada tuvo que envidiar al de otras regiones españolas, y porque de el salieron grandes profesionales para brillar en muy diversos lugares de la geografía Hispana. No señalo nombres por conocidos de todos, y por temor a olvidarme de alguno, cosa que nunca me perdonaría. Pero hoy lo que se trata es de celebrar el treinta y cinco aniversario de un periódico provincial: La Verdad. Treinta y cinco años comparados con siglo y medio de actividad periodística podrían parecernos muy pocos, pero en la vida de un diario son muchísimos. No todos lo han logrado. El diario La Verdad, todo un clásico del periodismo murciano, no llegó a Albacete para crear adición a su tierra de origen entre el vecindario, los albacetenses habíamos compartido región con ella muchos años atrás, y habíamos participado en sanos sentimientos de cercanía; por tanto no era necesario este periódico para ese horizonte tan consolidado. Vino a entregarse a Albacete del todo, a fraguar una conciencia albacetense propia a pesar de sus esencias levantinas. Su versión manchega ha sido tan independiente a su origen y tan nuestra en el fondo, como todos los títulos de las publicaciones diarias que aquí le precedieron. Nunca fue, ni es, reflejo exacto del alma mater que le dio vida en el sureste cálido donde naciera, porque se ha empleado en la defensa de nuestros intereses albaceteños, sumando calor, con el mismo entusiasmo que nosotros los sentimos y los vivimos. Un diario nuestro de la A, a la Z que ya es un referente en la Historia periodística de la ciudad. Desde la distancia de tres décadas y media, que son tanto como decir 35 años de lucha diaria por nuestro engrandecimiento provincial, me uno de corazón a esta celebración entrañable, agradeciéndole muy especialmente el tratamiento exquisito del que personalmente haya gozado dentro de sus páginas independientes a lo largo de gran parte de mi etapa política y de su brillante trayectoria. Enhorabuena a La Verdad de Albacete y a por otros treinta y cinco años de información, opinión y cultura.
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