PASCUAL MARTÍNEZ ALMANSA
Un año más, la Feria irrumpe con fuerza en la localidad; unos días de gran ambiente festivo, y por tanto, de celebración, relax y de convivencia. Una semana de gran actividad, con numerosos conciertos y actuaciones, en los que los jóvenes suelen disfrutar en gran medida. Desgraciadamente, algunas veces la diversión suele ir aparejada a un consumo excesivo del alcohol u otras sustancias. La Verdad ha realizado una interesante entrevista al médico y miembro del EAD en Almansa, Javier Esquembre.-Llega la fiesta. Al mismo tiempo, los jóvenes aprovechan estos días para divertirse, aunque algunos puedan excederse. ¿Qué nos puede comentar sobre este tema?
-Siempre es motivo de alegría los momentos que cada ciudad decide en su conjunto celebrar esas cosas que unen e identifican a todos sus habitantes. Un parón sobre la actividad cotidiana y una incorporación de actividades diferentes, lúdicas, gastronómicas, musicales, artísticas. Bueno es que así ocurra, y necesario. Pero debemos romper ese binomio de diversión-daño o diversión alcohol. Un exceso de alegría y convivencia ayuda a mejorar la salud de cada quien y de la ciudad entera. Pero buscar en el exceso carencias que a veces llevamos puede ser muy peligroso, sobre todo si hablamos de alcohol u otras drogas.
-¿Tienen preparado algún dispositivo con el consistorio de cara al desarrollo de la feria (control de venta de bebidas)?
-Creemos que hay que partir de la normalidad y no de la sospecha de que todo puede ser un desastre. La normalidad significa cumplir las leyes. En particular existe una prohibición de bebidas alcohólicas a menores de 18 años que se vela por su cumplimiento, pero no sería bueno un dispositivo tipo vigilante a ver a quién pillas para sancionar. Hay una información básica y una recomendación de velar porque se cumplan estas medidas preventivas.
-¿Qué opinión tienen los responsables del EAD sobre el desarrollo de los días de Feria?
-Nuestra opinión quiere ser sobre todo serena y huir de la alarma. No es la droga el diablo al que matar ni las verbenas o fiestas las provocaciones mayores. Creemos que son los individuos quienes toman decisiones para mejorar su vida y, a veces, falla la capacidad personal para buscar la diversión de manera saludable y se piensa que con ciertas sustancias todo será mejor. Entonces se prostituye el sentido de la fiesta, de la diversión, de la amistad y la persona se hace daño a sí misma y a los demás. Por eso cada caso es un problema sobre el que reflexionar aunque en Feria pueda parecer menor que en Fiestas de Mayo.
-¿Nos puede informar de las últimas cifras y estadísticas de las que dispongan en Almansa sobre el consumo de drogas, afectados, periodos...?
-Los datos en los que podemos basarnos de manera fidedigna son los de asistencia en el Equipo de Drogodependencias, ahora Unidad de Conductas Adictivas. De ellos, lo más significativo que podemos señalar, como ya hemos hecho en otras ocasiones, es que el número de casos que piden asistencia por problemas con la cocaína se ha incrementado hasta equiparar a quienes piden asistencia por problemas con el alcohol. Así del total de casos activos un 34 % son por problemas derivados de la cocaína, un 32 % por alcohol, un 16 % por opiáceos, un 14 % por cannabis, un 2 % por drogas de síntesis. Un 2 % por ludopatía. También es para reflexionar que crecen los problemas con el cannabis, sobre todo porque hay tanta gente que quiere entender que esa droga no hace daño cuando, como cualquier otra, es nociva para la salud. Señalaríamos también que se incrementa el número de casos femeninos. Y un dato importante es que es un problema para personas de cualquier nivel social.
-Sobre al funcionamiento del EAD, ¿qué nos puede comentar?
-Los EAD de toda Castilla La Mancha han pasado a ser Unidades de Conductas Adictivas. Junto a adicciones a drogas encontramos enfermos de adicción al juego, o al uso del teléfono. Es un servicio todavía municipal pero dentro del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Cuenta Almansa con este servicio desde 1999 y cada vez se muestra como más necesario. Un médico, una psicóloga, una trabajadora social y un enfermero ofrecen respuestas individualizadas a las personas dependientes y a sus familias. Falta consolidar el horario del personal, ya que no todos disponen de jornada completa.
-¿Cómo pueden ponerse en contacto los afectados?
-La llegada es fácil. Llamando por teléfono al 967 31 32 79, acudiendo directamente a la calle Ruiz de Alarcón, número 1. Muchas veces también desde las consultas del médico de cabecera u otros servicios sociales.