P. ANTON / L.V. BIGASTRO
Sorprendido y halagado por la obtención de este premio, Joaquin Perales, reconocido como Mejor Empresario por Asemvega, habla de un sector como el agrícola y demanda a los responsables políticos una mayor atención hacia los problemas que abogan a muchos al abandono de la actividad. Perales hace extensivo el reconocimiento a su socio Antonio Ferrer y a toda su familia, sobre todo a su esposa, por «el tiempo que le he robado para dedicarlo a este negocio».-¿Qué supone la obtención de este premio?
-La noticia del reconocimiento a mi trayectoria profesional como empresario de la Vega Baja la recibí con sorpresa tan sólo unos días antes de que me lo entregaran. Para mí, supone un halago si tenemos en cuenta que nuestra comarca es una zona de grandes empresarios en todos los sectores de la economía, con cualidades más que contrastadas y merecedores del honor que se me ha otorgado por parte de Asemvega, y que me honra doblemente al conocer el nombre de los empresarios que me han precedido en esta categoría.
-¿Con este premio también se reconoce a un sector últimamente tan castigado como el agrícola?
-Sí, creo que este premio que se me ha otorgado también corresponde al sector agrícola, que represento. Se trata de un sector que como se puede observar, está atravesando una profunda crisis. Los agricultores estamos totalmente desconcertados; raro es el día en el que no me llaman compañeros y amigos para pedirme consejo sobre lo que hacer con sus cultivos, sobre todo con los cítricos. La mayoría me plantea la dramática decisión de abandonar o arrancar los árboles.
-¿Cuáles son los temas que más preocupan al sector?
-Gran parte de su preocupación se debe a la poca rentabilidad económica que obtienen, en particular en lo referente a los cítricos, donde la aparición de otros paises productores como Turquía, Egipto, Argentina, Sudáfrica..., con caudales de agua más que suficientes y sin precio alguno, y costes laborales muchísimo más reducidos, hace muy difícil la entrada de nuestros productos en los mercados internacionales. Pero lo más preocupante para el agricultor es el problema del agua, una riqueza que se pierde gota a gota.
-¿Defiende el trasvase del Ebro?
-Tenemos la esperanza de que el trasvase Ebro-Segura sea una realidad, y para ello es necesario aunar esfuerzos. Esa importante tarea nos corresponde a todos, y por ello, me gustaría hacer una llamada de atención a nuestros representantes políticos y responsables públicos para que consideren prioritarios los problemas de la agricultura y del agua que afectan directamente a nuestra comarca. Afecta no sólo al sector agrícola, sino también a los sectores inmobiliario y de servicios, que suponen una de las principales fuentes de ingresos en nuestra comarca.
-¿Le gustaría agradecer el premio a alguien en especial?
-Haría extensivo el reconocimiento a mi socio Antonio Ferrer y a todas las personas que han trabajado y colaborado conmigo durante todos estos años. Desde que empezamos a trabajar hasta este momento, siempre hemos sido una gran familia; sin todos ellos, no habríamos podido conseguir la realidad que es hoy día el proyecto inicial. Y por supuesto, hago extensivo este premio a toda mi familia, y en especial, a mi esposa; soy consciente del tiempo que a ellos he robado para dedicarle a un negocio que necesita las 24 horas del día, y a veces, algunas más.