La polémica urbanística ha revitalizado el movimiento ecologista en la Región. Anse y Ecologistas en Acción unieron fuerzas junto con otros grupos y asociaciones ciudadanas para formar una plataforma que, bajo el nombre de Murcia no se vende, consiguió convocar a varios miles de manifestantes en el centro de Murcia en junio.
En el otro lado, promotores y constructores han mostrado en las últimas semanas su preocupación por las consecuencias de la polémica en el sector. El presidente de Croem, Miguel del Toro, llegó a decir que los empresarios «estamos un poco hartos de la crispación política en torno al desarrollo económico de la Región, ya que se está creando un clima de desconfianza que no beneficia a nadie», y criticó que «por diferencias políticas entre partidos nos den a los empresarios una patada en el trasero»