Totana abrió el año, como es tradición, con la romería de Santa Eulalia de Mérida. El 7 de enero, miles de personas acompañaron a la patrona de los totaneros en su tradicional regreso a su ermita en Sierra Espuña. Pero además, los primeros compases del año 2005 estuvieron marcados por un macabro suceso, ya que, se halló el cadáver de un boliviano con varios golpes en la cabeza en una vivienda contigua a la finca de una vaquería y, posteriormente, se detuvo a un compatriota como presunto autor de dicha muerte.
Además, en enero, los totaneros se vieron sorprendidos por un fenómeno como la nieve, ya que, hacía más de dos décadas que en la ciudad no nevaba como lo hizo el 26 de enero de 2005 del año que finaliza.
Pero a lo largo de éste han sido muchas las noticias que han tenido como protagonista a Totana o sus vecinos. Para un municipio que se siente nazareno como Totana, fue muy importante la exposición que tuvo lugar sobre la Semana Santa totanera en la Sala Verónicas de Murcia y que fue al escaparate de excepción de cómo se vive esta fiesta en el municipio totanero.
También destacó la entrega, a título póstumo, del Escudo de Oro de la Ciudad a Antonio Garrigues y Díaz-Cañabate, que recogió el hijo del homenajeado, el prestigioso jurista Antonio Garrigues Walker.
Galardón a Coato
Un año importante fue, sin lugar a dudas, también para la Cooperativa Agraria de Totana (Coato, que recibió varios reconocimientos y galardones prestigiosos, entre ellos, el de Mejor Empresa Alimentaria Española del 2004 otorgado por el Ministerio de Agricultura y el Premio al Mejor Aceite de Oliva Virgen en la Feria Internacional Expoliva, celebrada en Jáen.
Asimismo, hay que destacar que una delegación del Ayuntamiento de Totana visitó la localidad húngara de Kalocsa para promover un hermanamiento entre ambas ciudades, que comparten aspectos comunes como la artesanía y, sobre todo, por ser núcleos importantes de producción de pimiento para pimentón. La visita fue devuelta a finales de año por una delegación institucional de Kalocsa