A finales de noviembre pasado, la familia
Soto, una de las pocas que aún mantiene la tradición
de la elaboración tradicional del vino en Matola, lanzaba
el mercado la primera marca comercial de los apreciados caldos
de esa pedanía: La Dama. Dos meses después,
ya se han vendido la mitad de las 5.000 botellas de crianza
de 2002 distribuidas en las bodegas ilicitanas. Francisco
Aledo, gerente de una de ellas, Campoluz, comenta que «la
mitad de la gente que lo ha comprado venía buscándolo
y la otra mitad se lo he recomendado». Añade
que «al ser un producto de aquí, el cliente lo
busca. Además, el vino da la talla y muchos compradores
están repitiendo. Es el mejor síntoma de que
es bueno y que gusta».
El éxito ha cogido por sorpresa al cosechero, Jaime
Soto, que confiesa que no esperaba una reacción tan
rápida y unánime. «No teníamos
claro si el vino se mantendría bien en el mercado
tras la novedad inicial, y ahora vemos que sí; la
mejor prueba es que los compradores repiten».
Jaime Soto decidió dar el salto comercial el pasado
año, creando Bodegas Faelo. El vino tinto que su
abuelo y su padre producían de forma artesanal en
la finca familiar de Matola se vendía a granel o
en tiradas de botellas muy limitadas a vecinos de la partida
y conocidos. Convencido del potencial del caldo, decidió
sacarlo al mercado cuando consideró que había
alcanzado el nivel de calidad para hacerlo, después
de cinco años de ensayos. Utiliza preferentemente
uvas de las variedades monastrell, la más característica
de la zona, y tempranillo, con un poco de garnacha «para
darle viveza y color».
En la cata de presentación, el presidente de la
Asociación de Enófilos de Alicante, Salvador
Ribera, destacó entre sus cualidades el color rojo
intenso, el agradable aroma frutal como a cereza y ciruela;
su sequedad, la larga duración del sabor y una acidez
muy viva. Ideal, añadió, para el arroz con
costra o el salmón.
De la zona
Soto se muestra satisfecho de las reacciones de los entendidos,
que han elogiado el vino. Añade que los hosteleros
locales también están apoyando, incorporándolo
a su carta. «Algunos han comentado que muchos clientes
piden vinos de la zona y hasta ahora sólo podían
ofrecerles de Monóvar, Novelda o la Marina Alta.
Les gusta poder tener un vino de Elche, y además
de calidad», señala.
Pero como sucede en la actividad vinícola, cada
campaña es una aventura nueva. Soto quiere ir mejorando
su caldo y ya anuncia que en la próxima añada
se reducirá la astringencia. También injertará
algunas cepas con cabernet «para ir probando».
En las próximas cosechas, el número de botellas
irán aumentando hasta las 6.000 o 7.000 unidades.
Pero antes, tiene preparada una edición limitada
y numerada de mil botellas conmemorativa del regreso de
la Dama a Elche. «Se acercará más a
lo que era el auténtico vino de Matola», anuncia
Soto. Será un vino que habrá pasado ocho meses
en barrica y cuatro en botella, con un envase distinto.
«Teníamos reservados 700 litros y hemos pensado
sacarlos ahora con este motivo. No pensábamos en
la vuelta de la Dama, pero al coincidir, hemos creído
que es el momento oportuno».
De momento el vino La Dama seguirá vendiéndose
en el mercado local. Cuando la marca esté consolidada
y la calidad y la producción lo aconsejen, saldrá
a la búsqueda de otros mercados, primero en la provincia
y después, fuera de ella. Francisco Aledo comenta
que cada vez resulta más difícil posicionarse
en el mercado. «Hace ocho o diez años con 40
referencias cubríamos la demanda; ahora estamos barajando
entre 800 y 900 vinos nacionales. Y este caldo compite con
ellos, tiene una relación calidad-precio muy buena
en el segmento de 9 a 6 euros, que es en el que más
marcas hay», añade el bodeguero.
Soto está muy contento de la acogida y agradece
el apoyo de bodegueros, hosteleros y consumidores.
EL VINO
Marca: La Dama.
Bodega: Faelo, de la pedanía de Matola.
Tipo de uva: Monastrell, tempranillo y algo de garnacha.
Primera añada: 5.000 botellas de crianza de 2002.
Etiqueta: Siluetas de la Dama y de la Mangrana del Misteri,
con tonos verdes y dorados.