Si algo llama la atención del programa de Feria de hace 100 años es la inclusión de actos religiosos que, en el del año 1931, no figuran en ningún caso. Así, para la apertura de 1906 se organizó una gran serenata a la Virgen de los Llanos, además de una misa de alba cantada a las 3,30 horas de la madrugada del día 8, seguida de un oficio en honor a la Patrona.
Más allá del apartado religioso, las propuestas incluían funciones de teatro en el Teatro Circo y en el salón de variedades ubicado en la planta baja del Casino Artístico; corridas de toros -con figuras como Machaquito, Lagartijillo-chico y Bombita-, verbenas; la celebración de la Batalla de Flores, el día 16, en el Paseo principal de la Feria y una demostración de elevación de aerostatos en el Real. Igualmente, en las inmediaciones del recinto ferial el público tenía a su disposición circos ecuestres; galerías de figuras de cera, cinematógrafos, fonógrafos, teatros panorámicos, tiovivos, exposiciones y una magnífica colección de animales amaestrados, además de la tradicional feria de ganados.