Junto a aquella plaza de toros, hay documentos escritos en los que se pone de relieve la existencia de otras plazas más pequeñas en la zona del Paseo de la Feria. Por ejemplo, la de José Asensio, un carnicero de Albacete que organizaba festejos taurinos en esta plaza.
A este respecto, hay que constatar para poner de manifiesto la existencia de este reciento taurino que en la escritura 489 realizada en la Notaría de Miguel García y López, instalada en la calle Condes de Villaleal, número 14 en noviembre de 1914 se inscribe una permuta otorgada por Anacleta y María del Carmen Asensio Cano a favor de esta última. Se describe en esta escritura que por herencia de su padre, José Asensio, Anacleta Asensio «es dueña en pleno dominio de la participación de una casa de tres mis trescientas treinta y siete pesetas y siete céntimos con relación a la cantidad de nueve mil setecientas setenta y cuatro pesetas en que se halla valorada una casa sita en la calle de la Feria de esta ciudad señalada con el número cuarenta y uno de orden».
Más adelante se añade: «Esta casa consta e piso bajo y cámaras con varias habitaciones, boega, cueva, corral y una plaza para correr novillos, ya destruida, linda a la derecha entrando con Pedro Martínez Navarrete, por la izquierda, herederos de Félix Sánchez y por la espalda, herederos de José Alfaro».
En consecuencia, queda verificada de esta forma la existencia de otra plaza de toros que hacía la competencia a otros niveles con la oficial, el antiguo coso taurino que terminó su actividad en el citado año de 1916.