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Pregones de la democracia
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AÑO 1997. El periodista valenciano y albaceteño de adopción, Ramón Ferrando. / MP
La formación de los ayuntamientos democráticos abre nuevas perspectivas a la tradición del pregón. Ciertas designaciones dan lugar a la objeción de algún partido, lo que aconseja adoptar una solución ecléctica; los pregoneros se elegirán de forma rotatoria, correspondiendo cada año a una representación política.

La corporación que preside el alcalde socialista Salvador Jiménez en 1979 encarga el pregón a Ismael Belmonte. El inolvidable poeta -de cuya muerte se cumplen veinticinco años- prefiere la forma de bando para su discurso, «un bando sin política -advierte a la multitud- desenfadado y con un pellizco de humor». Su condición de «albaceteño en ejercicio permanente», trasciende de sus palabras y de su lenguaje. «La Feria llega -dice- nos pone un babero limpio y nos mete en el balamío de los ruidos y los farolillos, como si fuese la primera vez que la estrenamos».

El periodista Manuel Martín Ferrand pregona en 1980 lo que llama la fiesta de la extraversión y la pareja Carmen Maura-Peridis en 1981 protagonizan un acto excéntrico muy discutido.“¿Qué hago yo en un sitio como este?”, llega a decir la actriz En el 82 es el escritor Luis Carandell quien pronuncia el bando, y al año siguiente viene Francisco García Pavón, novelista que había creado el personaje del guardia Plinio. El turno es para El profesor Tierno Galván dice el pregón de 1984 e inaugura una rosaleda en la Fiesta del Arbol, mientras que otro socialista, el albaceteño José Prat, en el 85 glosa el Rabo de la Sartén y lo llama “muralla pacífica”, y elogia la navaja y el azafrán. En 1986 es Alberto Mateos Arcángel, ex-archivero municipal, el autor del pregón y después desfilan por la Casa Consistorial el abogado, cronista de la ciudad y poeta Francisco Ballesteros, al que suceden Monseñor Alberto Iniesta, obispo auxiliar de Madrid y otros periodistas de Albacete,, José Hervás, corresponsal de TVE en Bruselas. y Pedro Piqueras, entonces en Antena 3, quien reclama mayor repercusión del certamen. Otros pregoneros serán sucesivamente el poeta Antonio Martínez Sarrión, Juan José García Carbonell, y yo mismo, en 1993, invitado por la alcaldesa Carmina Belmonte. En el 94, otro periodista, Luis Parreño, ocupa la tribuna consistorial, y el pintor José AntonioLozano dice un pregón humanísimo en 1995. La relación de pregoneros se completa con María José Navarro, periodista de la COPE; Ramón Ferrando Corell, inolvidable compañero y amigo de La Verdad; el presentador de radio y televisión Constantino Romero y el director de cine José Luis Cuerda, que ameniza su pregón tocando la armónica.

Con él se cierre un ciclo, en la etapa siguiente otros pregoneros cumplen su función llevando al público el mensaje de la Feria. Todo está tan próximo, y en la memoria de los albacetenses que no es necesario repetirlo.

Hasta este año de 1906, cuando la alcaldía encomienda el reclamo ferial a otro de los nuestros, Demetrio Gutiérrez Alarcón, que ayer mismo, desde la histórica balconada municipal, desgranaba su prosa, rigurosa y amena, sacándole el jugo a una Feria vivida con experiencia periodística,como un enamorado más de un fenómeno social que enriquece una ciudad donde el día y la noche se confunden y cuyo latido festivo esta vez tiene la resonancia de los cincuenta años de la Coronación de la Patrona.

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