Este fin de semana es el inicio de las vacaciones de miles de murcianos, llega el mes de julio y con él los afortunados que comienzan a descansar tras muchos meses de trabajo. Pero no todos abandonan sus quehaceres, ya que los llamados cacos, empiezan a trabajar duramente en esta época, acechando nuestras casas que dejamos vacías por unas semanas.
Generalmente, cuando uno se va de su vivienda piensa que no van a entrar en ella. ¡A mi no, si no hay nada de valor! Un gran error pensar así, pues hay ladrones especializados en diferentes tipos de golpe. Por un lado están, los que actúan con un plan estudiado; a conciencia para dar un gran golpe; las mafias organizadas; los que van a los comercios y realizan pequeños hurtos; los que entran en los hogares para adquirir cualquier mínima cosa de valor que haya en ellos, para venderlas después en el mercado negro... Esto hace que cualquier lugar se convierta en un blanco fácil.
Seguridad al alcance
Debido al considerable aumento de robos que se producen al año, cada vez son más los murcianos que optan por proteger de ellos sus casas. Instalar un sistema de seguridad no es demasiado caro y más si pensamos en las consecuencias de no tener uno; el precio de una alarma oscila entre los 400 y los 130.000 euros, con un mantenimiento de 14 a 50 euros al mes. Hoy en día los tipos de alarma son diversos, los hay conectados a una central, ya sea una empresa de seguridad, bomberos, policía...; muy utilizado en las viviendas con jardín, que se encuentran aisladas, alejadas de otras viviendas o, simplemente, deshabitadas frecuentemente, además de en empresas. Sistemas a los que se les puede incluir la instalación web-cams que controlan todo el perímetro, exterior y/o interior, en previsión de hurtos, incendios u otros contratiempos. Por otro lado se encuentran los sistema sin conexión a una central, que sirven para ahuyentar al intruso y poner en sobre aviso, indirectamente, a los vecinos del área.
De película
Aunque lo que más se instala son los aparatos básicos (compuestos de detectores, un teclado, un mando a distancia y sirena) las formas de seguridad son cada vez más sofisticadas. Lo último para protegerse de los ladrones es la llamada habitación del pánico, que inspiró la película denominada de la misma forma y que interpretaba la famosa actriz Jodie Foster.
Los cuartos seguros son un modelo de sistema de seguridad que están muy extendidos en Estados Unidos y que poco a poco están penetrando en España (en Valencia ya se han creado algunos). Se trata de una habitación secreta y oculta en lugares como el sótano, camuflada detrás de algún armario o simplemente en el dormitorio principal. Tienen la característica de que son habitaciones con una puerta blindada (acorazada) o de hormigón armado (como las paredes de la casa), un sistema de ventilación, sistema de telefonía sin cable y una cantidad de alimentos para subsistir unos dos días. Una habitación en la que sus propietarios se pueden encerrar en caso de robo y llamar a la policía; cuyo precio oscila entre los 60.000 y 80.000 euros.
Lo último en tecnología
La tecnología ha alcanzado al sector de la seguridad, uno de los inventos que nos pueden ayudar a estar más seguros y cómodo es el simulador de presencia. Con este sistema es muy fácil engañar a los ladrones, aunque la casa esté vacía. Se trata de una central de control domótico para hacer programaciones diarias de todos los elementos que se conecten a ella, lámparas, persianas, aparatos electrónicos, etc. Una vez enchufados se programa su reloj para que automáticamente lo encienda y apague a las horas deseadas. Así, quienes estén fuera de la casa pensarán que está habitada.
Lo último en tecnología son los porteros automáticos, estos sistemas están conectados a los teléfonos fijos o a los móviles, de esta forma aunque no estemos en casa, el que llama desde la calle nos escuchará como si estuviéramos dentro.
Al alza
El negocio de la seguridad privada en España está experimentando un crecimiento notable. A la sensación de vulnerabilidad se ha sumado además la necesidad de combatir las mafias organizadas, que cada vez están más preparadas desde el punto de vista tecnológico. Incluso, el desarrollo económico ha contribuido al aumento de ventas en el sector de la seguridad privada. Las empresas de seguridad proliferan para dar servicio a tanta demanda, que en verano se incrementa en más de un 35% respecto al resto del año. Según un estudio de la compañía Belt Ibérica actualmente el sector está compuesto por más de 780 empresas, que dan trabajo a más de 80.000 personas. En los últimos tres años el sector de la seguridad ha crecido más de un 40%. Si en el 2003 las empresas de seguridad facturaron un total de 2.315 millones de euros, el pasado año la cifra superó los seis millones de euros.
La proliferación de delincuentes ha provocado que este sector esté en pleno cambio, adaptándose a los últimos métodos de robo de los cacos y aplicando las últimas tecnologías para ello. La diversificación de este sector es muy amplia, estando especializados en la seguridad del hogar, de edificios, de comunidades, locales, empresas y un largo etcétera.
Este no es un trabajo fácil, ya que los vigilantes de seguridad se encuentran en más de una ocasión cara a cara con los ladrones, exponiendo así su propia vida. Pero ya sea mediante la contratación de vigilancia presencial, de alarmas, habitaciones del pánico, controles de seguridad o el sistema que sea, hay que estar preparados para cualquier posible asalto a nuestro hogar, empresa o edificio. Algo que sin duda es necesario y para lo que contamos con las cientos de empresas de seguridad que existen en la Región.