Instalaciones de Segurimur. / cedida
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Llega el verano y todo el mundo quiere irse de vacaciones con la tranquilidad de saber que al volver las cosas estarán como se dejaron. Si hace años las empresas de alarmas recibían la mayoría de solicitudes durante la época estival, hoy en día cualquier época es buena para hacerlo. Así lo manifiesta Francisco Vicente, director técnico de Segurimur quien atesora, como todo el personal de la empresa, una larga experiencia profesional en la instalación y gestión de alarmas. Segurimur está especializada en la instalación de sistemas de seguridad de alta gama.
El precio varía en función de las necesidades de cada cliente y las prestaciones de los dispositivos. Éstos pueden oscilar desde modelos básicos de unos 400 euros, hasta complejos sistemas que distinguen varias zonas de alerta y que pueden llegar a los 100.000 euros. Segurimur apuesta por la calidad, « ofrecemos siempre garantías de que el cliente va a estar protegido por un buen sistema, nosotros no vendemos juguetes», asegura su director técnico. Por su parte, Antonio Guerrero, gerente de la empresa, afirma que «seguramente no seamos número uno en alarmas, pero sí lo somos en sistemas de seguridad».
Comunicación continua
Los últimos sistemas de seguridad, tanto para empresas como para particulares, se sirven de la conexión ADSL para funcionar y conseguir una comunicación permanente con las centrales de alerta. Este es el caso de los TCP-IP, sistemas que evitan los inhibidores de frecuencias y los cortes de línea telefónica. Desde la detección de movimiento hasta la conexión con la central no pasan más de 10 segundos.
Entre los dispositivos contra incendio y de extinción más novedosos se encuentran los que emplean gas F-13(un gas capaz de eliminar el oxígeno de la estancia para que el fuego no se extienda) y que se instala sobre todo en lugares con un patrimonio documental imprescindible. Los sistemas perimetrales completan al resto gracias a la vigilancia exterior de la casa, lo que según los responsables de Segurimur hace que las falsas alarmas sean prácticamente inexistentes gracias a ellos.