GÉNESIS
Dicen -lo dice el Génesis- que el primer cultivador y bebedor
de vino de la historia fue Noé: A...el decimoséptimo día
del séptimo mes, el arca se detuvo sobre las montañas de
Ararat "Entonces dijo Dios a Noé: "Sal del Arca, con tu
mujer, tus hijos, las mujeres de tus hijos.." y a partir
de estos tres hijos de Noé se pobló toda la tierra, Noé
se dedicó a la agricultura y fue el primero que plantó una
viña pero cuando bebió vino se embriagó y quedó tendido
en medio de su carpa (...)" (Génesis, IX, 19, 20.)
ETIMOLOGÍA
Algunos datos lingüísticos revelan el origen de la palabra
vino, que parece tener su raíz en la antiquísima voz caucásica
voino, que quiere decir algo parecido a "bebida intoxicante
de uvas". Después, los griegos la llamarían oinos; los romanos
vinum; oini los armenios y wain los abisinios. Al imperio
chino llegó la cultura del vino desde el oeste, con casi
toda probabilidad desde Persia, ya que incluso la etimología
hace derivar la palabra china putau (vino) del persa budawa
(uva). Además, el mito del vino no se limita a las culturas
occidentales, ya que, por ejemplo, la religión taoísta dice
que los inmortales son los bebedores de vino, incluso tienen
su propio dios Baco, a quien llamaron Lan Tsai-Huo.