Especial 'Vinos de la Región de Murcia - 03/01/2008' - laverdad.es
JOAQUÍN HERNÁNDEZ MUÑOZ, PTE. DEL CONSEJO SECTORIAL VITIVINÍCOLA DE LA CONFEDERACIÓN DE COOPERATIVAS DE ESPAÑA
«En este momento firmaría la OCM»
 




J.M.CEGARRA

Desde Jumilla, Joaquín Hernández, gerente de Bodegas Cooperativas San Isidro (BSI), es parte activa de la nueva OCM que en breve regulará el sector vitivinícola y el futuro del vino español.

-¿Cuál es el estado de salud del sector vitivinícola?

El sector vive una época de progreso con la entrada de nuevos operadores, el aumento del número de bodegas, nuevas tipologías de vinos y el incremento de la presencia en los mercados exteriores. España vive un momento muy dulce en lo que se refiere al vino porque hay un interés inusitado por empresarios, empresas de capital, artistas y deportistas en formar parte de este mundo. Esto está haciendo que el vino suene, ayuda a la difusión de la cultura del vino y sobre todo a la calidad, ya que las nuevas bodegas que están surgiendo se están posicionando en niveles altos de calidad y precio.

En cuanto a exportación España ha pasado de tener un posicionamiento en el mercado de vino barato y de poca calidad a vinos de gran calidad y muy apreciados por el mercado. Castilla La Mancha ha sido un motor de la comercialización exterior con calidad, debido al gran esfuerzo inversor que han realizado, a pesar de su fama de granelistas.

Los prescriptores internacionales han sido también otra referencia importante ya que han favorecido la credibilidad de los vinos españoles en el resto del mundo.

-¿Los esfuerzos en la comercialización deben ser conjuntos o por separado?

Este sector es muy complejo y maduro. Australia puso en funcionamiento unas estrategias comerciales y de marketing que arrasaron en todos los mercados siendo el vino de moda. Pero ahora están teniendo problemas, porque ya se ha pasado la misma moda que los encumbró. España debe acudir a los mercados internacionales con unos vinos de calidad, con el valor añadido de sus denominaciones de origen y sus variedades pero en un frente común, en una estrategia común con el sello de España y al parecer es lo que el Ministerio, con la estrategia de planes de promoción exterior 2010, pretende poner en marcha.

-¿Es una solución aunar todos los vinos bajo una contraetiqueta común para abordar nuevos mercados?

Recientemente se ha aprobado la denominación viñedos de España, con la que las cooperativas no estamos muy de acuerdo, porque dar un nombre más o una denominación más a los vinos de España, creemos que es confundir a la gente. Estamos a favor de un sello vinos de España para ayudar al consumidor internacional a acercarse a nuestros vinos y transmitirle un concepto de origen y que éste a su vez sea capaz de ir descubriendo las distintas denominaciones de origen España, variedades y elaboraciones.

-¿Qué posicionamiento tienen las cooperativas frente a un mercado tan atomizado?
Las cooperativas ocupan un lugar importante en el mercado ya que comercializan el 35% de vinos de calidad del total de la producción nacional y producimos más del 60%. Para el comprador de grandes cadenas o importador, el origen cooperativo es una garantía, sin embargo para el consumidor español el origen cooperativo aún le crea cierto reparo, aunque la tendencia en este aspecto va cambiando. La cooperativa ofrece una cierta trazabilidad que refuerza el papel de la Denominación de Origen. Además las cooperativas pueden ofrecer vinos de calidad a precios competitivos, que repercutiran directamente al viticultor.

Desde la Confederación estamos trabajando para que el origen cooperativo se convierta en un sello de garantía para el consumidor y que otorgue más valor a estos vinos.

-¿Qué valoración le merece la OCM del vino que se está ultimando?

De la OCM se puede hablar mucho y poco. En las últimas negociaciones en las que he participado junto a la Comisaria y la Confederación de Cooperativas, la idea de la Comisaria no me disgusta. Su idea es que Europa y España, en concreto, sea el líder en el mercado vitivinícola, que el viticultor reciba lo que le corresponde: un precio justo por hacer vinos de calidad y que se transforme aquellos viñedos que no tienen el objetivo de producir calidad sino producir cantidad y que la administración les resuelva todos los problemas, tampoco creo que sea nada malo que exista una reconversión de este tipo de productores. Si esas líneas se mantienen hasta el final la OCM será positiva. Por lo que conocemos hasta ahora de las negociaciones, en este minuto exactamente, yo la rubricaría ahora mismo. Pero como aún queda el último Consejo de Ministros de diciembre hasta el último minuto puede pasar cualquier cosa.

-¿Qué medidas o reivindicaciones ha plateado la Confederación de Cooperativas?

Las cooperativas hemos pedido una serie de medidas y fondos para planes exclusivamente dirigidos al mercado, a la promoción y comercialización y que los gestionemos las organizaciones de productores y cooperativas. Para que en vez de realizarse el reparto de fondos como se hacía se repartan en función de planes de marketing y estrategias comerciales tanto en mercados nacionales como en el mercado exterior. La OCM recogía una serie de medidas en este sentido pero la confederación ha luchado por una ampliación y parece que se ha conseguido, ahora solo faltaría estructurar a nivel interno como realizar el reparto.

¿El arranque de la viña no puede suponer una vía de escape, a corto o medio plazo, para el viticultor que tiene pérdidas?

Hay dos soluciones para este tema y la OCM debe contemplarlo. El agricultor que no tiene continuidad por dos razones, o no tiene continuidad generacional o no tiene rentabilidad para seguir con esa explotación. A ese sector hay que darle una salida digna ,al igual que en otros sectores como el industrial hay reconversiones o prejubilaciones, pues aquí al viticultor que tiene un patrimonio hay que darle una salida y ésta puede venir por el pago incentivado del arranque y que le permita una reconversión de su patrimonio. Esta medida conlleva un equilibrio en el mercado, al viticultor que se queda hay que reconducirlo hacia un enfoque más comercial y dejarle claro que el paternalismo se ha acabado. Si usted se queda, tras sus cepas debe haber una bodega y alguien que le comercialice. Si tiene una bodega debe de darle expansión a su producto a través de la comercialización y de las ayudas a la promoción comercial que esta OCM debe facilitarnos.

Esta posición sobre el arranque es una posición defendida por el resto de confederaciones cooperativas europeas y creemos que forma parte del bien común de este sector dignificar la figura del viticultor y darle una salida honrosa si no es capaz de adaptarse al mercado.

Estas medidas van a ser muy duras dependiendo en que posición se encuentren viticultores y cooperativas, si han estado orientadas hacia la producción sin unos estándares claros de calidad les va a costar y si hasta ahora han ido haciendo bien las cosas, estas medidas impulsarán su posicionamiento en el mercado.

La OCM no busca el arranque como medida de eliminar producción sino de dar una salida a los desequilibrios que hay en el mercado. En cualquier caso esta es la última OCM que hay y que regulará el sector. Yo creo que el arranque no será una cuestión traumática.

Hay otros caballos de batalla dentro de la OCM como la propuesta de la Comisaria de eliminar la chaptalización pero eso es muy difícil que ocurra, se controlará más y se pondrán órganos de regularización.





















 
VOCENTO
© Copyright LAVERDAD.ES
LA VERDAD DIGITAL, S.L. CIF: B73096802
Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia

Contactar / Publicidad / Mapa web / Aviso Legal / Política de privacidad /Master El Correo / Suscripciones La Verdad