Los caldos resultan avainillados, dulces, cremosos. Aporta al vino más sabor a madera. Hay que hendirlo en vez de cortarlo y resulta más caro aunque la barrica tiene más tiempo de vida. Tradicionalmente se ha considerado el roble más noble para el
vino debido a la finura de su poro. Las procedencias más afamadas se encuentran principalmente en bosques de Allier, Tronçais, Vosgos o Borgoña, en Francia.
|
|