SECADO DE LA MADERA
La madera, materia prima imprescindible en todo el proceso, se seca a la intemperie en los patios de la tonelería. Durante dos años, el roble francés, americano, de Europa del este e incluso de China descansa recibiendo el sol y el agua. En algunos casos, cuando las temporadas son más secas, se moja para que el secado sea más lento.
Con este proceso se consigue que la madera pierda los taninos verdes, que de conservarse amargarían el vino.
CORTE Y DESARROLLO TÉCNICO
La madera, en tablas, se corta para que tome la forma de la duela, más estrecha en los extremos que en el centro y combada hacia fuera. Este conjunto de duelas se desarrolla en tendido, formándose la llamada "cana", que después se convertirá en el tonel.
Es muy importante que las duelas elegidas ocupen en horizontal una medida ya fijada de forma exacta y que no sean demasiado estrechas.
LEVANTAR LA BARRICA
La pericia de cada tonelero es primordial a la hora de decidir si se monta desde abajo o desde arriba. Las duelas se colocan en el interior de un aro de trabajo para formar el casco. Una vez colocadas el tonel ya está levantado y sujeto por arriba.
La clave está en colocar correctamente las duelas para conformar exactamente el perímetro de la barrica y que el tonel tenga la tensión justa.
DOMADO Y TOSTADO
El tonel se coloca en el fuego, que se realiza con recortes de la misma madera, durante un tiempo determinado para domarlo. El tiempo varía según el tipo de roble y, si se moja, el domado será más rápido, pero debe hacerse con cuidado para no eliminar sus propiedades.
El tonel va cerrándose por abajo conforme la madera se ablanda y, después se procede al tostado, al fuego o al horno.
LOS FONDOS
Tan importantes como el tonel son sus tapas, las dos piezas que sellarán por arriba y por abajo la barrica. Cada una de las tablas que los componen puede ir machihembradas, encajadas como un puzzle o clavadas con puntas dobles.
En este segundo caso se coloca entre cada tabla un junco o anea que aísla el vino de los clavos y que se hincha al contacto con el caldo, impermeabilizando el fondo. Finalmente también se tuestan.
TERMINADO, LIJADO Y MARCADO
Cuando el tonel ya está confeccionado, con los fondos, se procede al cambio de los aros de trabajo por otros nuevos, de acero galvanizado. Después se lija cuidadosamente por el exterior para eliminar las manchas y pequeñas imperfecciones.
Finalmente, cada tonelería marca el tonel con su sello, con aparatos eléctricos o láser y, en ocasiones, con el sello de la bodega a la que irá dirigida la barrica.
Magreñán - Un arte artesano
Es una tonelería familiar, de reconocido prestigio y gran seriedad en el trabajo. Tonelería Magreñán fabrica artesanalmente barricas de roble americano, francés hendido, húngaro, rumano, ruso e incluso chino. El buen hacer en el seleccionado de las duelas de roble y en el acabado de la barrica ha hecho que muchos bodegueros de la Región se decanten por su producto. Pero no sólo ellos, las más prestigiosas denominaciones de origen de todo el mundo guardan el vino de sus bodegas en toneles procedentes de esta industria.
Cuenta con un patio de 35.000 metros cuadrados y unas naves industriales de 5.000 metros cuadrados. Su afán por mejorar, y una renovación constante, posibilita a Magreñán la fabricación de 23.000 barricas al año.
Quercus - Modernidad
Se sienten orgullosos de su niño mimado. El Tostado Rotativo Horizontal de las barricas les ha situado en lo más alto de la innovación. Se trata de aplicar el sentido común y la tecnología a la creación de las barricas para la crianza del vino. Tonelería Quercus ideó un sistema de tostado de barrica preciso, controlado y reproducible con exactitud. En definitiva, una novedad que permite hacer un número ilimitado de barricas con las mismas características, según el gusto y las necesidades del bodeguero. O lo que es lo mismo, barricas a medida. Algo totalmente impensable con el método tradicional.
Según ellos, «Quercus ha aprendido a servirse de cada elemento de la naturaleza para ofrecer las barricas excepcionales que nuestros clientes exigen».
Herfe - La barrica de la Región
La Región de Murcia también cuenta con una empresa dedicada a la fabricación artesanal de barricas de crianza. Tonelería Herfe es una empresa familiar, de más de 25 años, situada en Polígono Industrial Oeste. Sus nuevas instalaciones le permitirán alcanzar el objetivo de cubrir las necesidades y demandas del sector vitivinícola. Seleccionan las mejores maderas de roble, las secan durante 24 meses expuestas al sol y a la lluvia y elaboran con mimo y mucho esmero barricas de calidad.
Todo un arte que está avalado por años de experiencia, tradición y vocación. Y que está complementado por las nuevas técnicas y los numerosos estudios que desarrollan.
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