ESPECIAL FIESTAS PATRONALES ALCANTARILLA
 

La peña Piscis celebra sus treinta años de apoyo total a las fiestas

La veterana formación pide más apoyo para frenar la fuga de peñistas

Miembros de la Peña Piscis, que celebra este año su trigésimo aniversario, durante una pasada edición de las fiestas

G. HERMIDA ALCANTARILLA

Hace 30 años que un grupo de amigos, reunidos en el bar Piscis, viendo pasar el por aquel entonces pobre desfile festero (la Reina y un par de carros huertanos), decidió formar una peña. Aquellos nueve pioneros (Manolo Camacho, Pedro García Susarte, Pedro Domingo Manzano, José Carrillo, Bienvenido Fernández, Pepe Marín, Ángel Salinas, Paco Cascales 'Pasicas' y César Marín) pagaban 200 pesetas de entonces al mes y se fueron a Elche a contratar a un grupo de majorettes.

José Marín, su presidente durante 25 años, recuerda que la formación de Piscis (después de El Chache y sus Sobrinos, la peña más veterana de Alcantarilla) «tuvo bastante repercusión». La Verdad decía que «algo se está moviendo en Alcantarilla» y de hecho y siguiendo su estela, en 1974 surgieron las peñas Baco y La Bota.

Las anécdotas son infinitas. El primer pasacalles sólo pudieron afrontarlo cuatro valientes. Al resto de los Piscis les pudo la vergüenza, algo que hoy es impensable. Pero la labor de los pioneros tiene estos peajes. La primera vez que fletaron una carroza, recuerda Marín «nos pidieron que no saliéramos porque el desfile coincidía con un Murcia-Racing por el ascenso a Primera División, y en la calle estaban sólo las mujeres y los niños. Con el follón que armamos, al final el pueblo se echó a la calle y todo salió bien». Por cierto, el Real Murcia ascendió...

Para Marín, las fiestas de mayo «siempre han sido del pueblo, de su gente, que se volcaba en la calle con los pasacalles». Sin embargo, cree que en los últimos años, la fiesta ha desplazado su centro de gravedad de las mañanas a las noches: «Desde que empezó a funcionar Entrevías, la gente joven ya no llena tanto las mañanas, ahora se trasnocha más y claro, eso se nota luego». Para Piscis, ese ambiente festivo de los pasacalles matinales es el que hay que recuperar.

Los actos con motivo del trigésimo aniversario de la peña arrancaron el mismo Domingo de Resurrección, con una fiesta-cena que congregó a más de un millar de personas. El próximo miércoles repetirán la experiencia, invitando a los peñistas y alcantarilleros de nuevo a cenar en la calle: «Se trata -explica Marín- del homenaje de nuestra Reina a sus damas, los peñistas y el pueblo». Piscis ha tenido cuatro reinas mayores y una infantil en sus 30 años de historia.

«Tenemos que tratar de frenar las bajas de peñistas, y eso hay que hacerlo apoyando más a la federación desde el Ayuntamiento. Ser peñista es muy caro, pero por cada peseta que el pueblo nos da, los peñistas le devolvemos un duro, como decía Paco 'Pasicas'». Marín pone como ejemplo del espíritu festivo del pueblo el desfile de 2001, en la que los sardineros se quedaron «asombrados» de la respuesta de la gente y vuelve a pedir que Alcantarilla se vuelque en sus fiestas: «Nos queda ilusión para otros 30 años», concluye.


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