n su mente se dibuja la ilusión de
lo que está a punto de representar. Felipe Moreno Maroto,
General Aníbal en estas fiestas, ha soñado mucho
con este momento. Ser el personaje principal del Consejo Carthaginés
es algo más que ser festero. Es vivir la fiesta desde
dentro, coger la responsabilidad por los cuernos y afrontarla
con toda la seriedad del mundo. Para él, ser Aníbal
es lo más grande que le había podido pasar.
Por eso, afronta su primer año con nerviosismo, pero
también con responsabilidad. Sabe que va a ser el centro
de todas las miradas, pero también que va a ser algo
que nunca podrá olvidar y que podrá contar a
sus hijos y después a sus nietos cuando los tenga.
- ¿Qué es para usted representar este año
a uno de los principales personajes del Consejo?
- Para mí también implica mucha responsabilidad.
Voy a estar al frente de todas las tropas carthaginesas
y eso es muy gratificante. Tengo mucha ilusión por
hacerlo lo mejor posible y eso me da muchas fuerzas.
- ¿Qué cree que va a aportar a Aníbal?
- Sobre todo juventud. Pero cuando hay que estar serio
lo voy a estar. Soy consciente de que soy el general jefe
de las tropas y voy a ir a muerte con los romanos.
- ¿Acompaña ser pareja a la hora de interpretar
al personaje?
- Sí ayuda mucho. Vamos a pasar muchas horas juntos
y entonces llevar tanto tiempo de relación como nosotros
ayuda bastante. La complicidad y el poder hacer frente a
esos problemillas que pueden surgir se lleva mejor.
- Cuentan los historiadores que el de Aníbal e Himilce
fue un matrimonio que nació con polémica.
Fue impuesto, ninguno de los dos estaban muy conformes con
la relación, Aníbal iba a unir de esta forma
dos pueblos, Himilce era muy reticente, pero lo cierto es
que al final parece que triunfo el amor (o eso dicen). Vuestra
elección también vino rodeada de polémica
¿cómo lo vivió?
- Nos presentamos con otra pareja y ellos decidieron no
seguir en la candidatura. Si hubiera habido otra pareja
nos hubiera dado igual. Nosotros queríamos aspirar
al puesto y por eso nos presentamos. Creo que no hubo nada
raro.
- ¿Se siente respaldado por los carthagineses?
- Sí, muchísimo. Notamos ese calor, esa alegría.
Nos reconocen como Aníbal e Himilce y eso se agradece
muchísimo. Tenemos mucho apoyo y nos dan mucho apoyo
y fuerza.
- Aníbal e Himilce tuvieron un niño, Aspar,
que no conoció lo suficiente a su padre. ¿Sería
capaz hoy de dejar sólo a su hijo?
- Si hubiera estado Aníbal en la ciudad ayudando
a criar a su hijo seguro que hubiéramos tenido un
Aspar Barca continuando con la guerra contra Roma. Aníbal
casi no conoció a su hijo y no pudo inculcarle el
odio a los romanos.
- Este año el acto de la Fundación se acerca
a la calle. ¿Vais a sentir de esta forma el calor
del público?
- La gente va a poder vivir más la fiesta. Estar
a pie de calle con la gente y no subidos en un escenario
es algo muy diferente. Seguro que este año los ciudadanos
pueden disfrutar muchísimo con el acto.
- ¿Cuál es el principal problema que tienen
las fiestas?
- Yo pediría a los ciudadanos que conozcan las fiestas.
El mayor problema que le veo a las fiestas no es que no
se acerquen, yo el principal problema que le veo es el botellón.
Eso es lo que hace que las fiestas desluzcan mucho. Ahora
se asocia Carthagineses y Romanos a beber mucho y esa imagen
hay que cambiarla. En esta fiesta se bebe como en todas,
pero eso no quiere decir que los festeros sean unos borrachos,
ni nada por el estilo.
- Coged un día de todas las fiestas y haced a los
ciudadanos un recorrido por él para que sepan qué
se pueden encontrar desde por la mañana hasta por
la noche.
- El sábado 17, los ciudadanos pueden levantarse
sobre las once de la mañana y darse una vuelta por
el campamento para degustar alguna suculencia que les sirvan
en las tropas y legiones; luego se puede ir a la Plaza Juan
XXIII para ver las pruebas de Aspar con los niños,
allí se verá el juramento de odio a Roma;
después sería conveniente ir a comer para
coger fuerzas y acudir a la Plaza Juan XXIII para ver la
Fundación que les llevará también a
la Plaza del Ayuntamiento y al Parque Torres. De ahí
todos podrán ir al campamento para pasárselo
lo mejor posible.
- ¿Tiene Cartagena las fiestas que se merece?
- Creo que sí. Creo que las fiestas están
bien.
- Os vais a casar antes en la ficción que en la
realidad, pero ¿os gustaría casaros en directo
en el acto de las bodas?
- Es algo que pensaremos pero que no descartamos, porque
creo que sería un momento inolvidable en nuestras
vidas.