n su cara se dibuja una sonrisa cuando le llamamos Himilce. Ella no es una princesa, (bueno quizá para Felipe lo sea), pero durante diez días va a experimentar qué se siente en este papel. Noelia Ferez López es una cartagenera amante de su tierra y de sus fiestas. Es una joven que muchos sueños y consciente de que uno de ellos está a punto de hacerse realidad. Ser la princesa Himilce en las fiestas de Carthagineses y Romanos es para ella un regalo. Y está convencida que este sueño que tenía desde hace algunos años no se va a desvanecer cuando haya concluido septiembre. Para la Princesa Himilce de esta edición todo lo que está viviendo desde que fuera elegida personaje es algo que nunca va a poder olvidar.
- ¿Qué es para usted representar este año a uno de los principales personajes del Consejo?
- Para mí significa mucha responsabilidad. La figura de Aníbal fue muy respetable tanto en Cartagena como fuera de ella, porque fue un gran estratega, y ser la mujer que compartió parte de su vida, es muy gratificante personalmente.
- ¿Qué cree que va a aportar a Himilce?
- Creo que voy a aportar juventud. Soy la princesa Himilce más joven de todos los años de fiestas, pero también frescura, dinamismo, soltura. Soy muy joven y muy espontánea, tengo mucha energía y creo que ese granito de arena se va a notar. Aunque luego los personajes sean más serios y regios en su papel, a la hora de estar con carthagineses y romanos le pondremos ese punto de espontaneidad.
- ¿Acompaña ser pareja a la hora de interpretar al personaje?
- Sí, la verdad es que ayuda. Nosotros no sabemos a ciencia cierta como fue la historia de amor entre Aníbal e Himilce en la realidad, suponemos que corta, y un poco forzada, pero se supone que se casaron y eso implica un lazo importante de amor. El que una pareja se presente a representar a estos personajes además de ser un proyecto en común siempre te produce una cierta ilusión porque es algo que seguramente nos va a reforzar mucho más como pareja.
- Cuentan los historiadores que el de Aníbal e Himilce fue un matrimonio que nació con polémica. Fue impuesto, ninguno de los dos estaban muy conformes con la relación, Aníbal iba a unir de esta forma dos pueblos, Himilce era muy reticente, pero lo cierto es que al final parece que triunfo el amor (o eso dicen). Vuestra elección también vino rodeada de polémica ¿cómo lo vivió?
- No fue una polémica, sino un cúmulo de malentendidos. Nuestra elección fue normal, nos presentamos nosotros, luego se presentó otra pareja, pero retiró su candidatura antes de las elecciones y sólo fue eso. El problema estuvo en el boca a boca que se fue imponiendo y que al final se dio una sensación que nosotros no tuvimos. Creo que la elección no fue ninguna polémica, pero la gente lo convirtió en eso. De todas formas es una cuestión que ha quedado totalmente solucionada.
- ¿Se siente respaldada por los carthagineses?
- Si, por supuesto. No han dado todo el cariño y mucha fuerza para interpretar lo mejor posible a nuestros personajes.
- Aníbal e Himilce tuvieron un niño, Aspar, que no conoció lo suficiente a su padre. ¿Sería capaz hoy de tener un niño y criarlo sola?
- Es difícil porque en la actualidad la vida de un niño sin un padre es bastante complicada, pero no imposible. Hay muchas familias monoparentales que lo hacen. Quizá ahora sería mucho más fácil que entonces. De hecho se cuenta que Himilce y Aspar sobrevivieron durante muy poco tiempo o por lo menos se pierde su rastro. Y aunque se quedaron aquí guardando la ciudad y bien protegidos ya no estaba el general. Me imagino que para Aspar hubiera sido muy importante poder contar con la figura de su padre.
- Este año el acto de la Fundación se acerca a la calle. ¿Vais a sentir de esta forma el calor del público?
- Creo que el cambio va a ser muy positivo. La fundación se traslada a tres puntos céntricos de la ciudad y así se va a estar mucho más cerca del pueblo, de la gente. De hecho dos de los primeros actos se hacen a pie de calle. Eso va a proponer un retroceso a la historia y un traslado a la actualidad de forma muy real. Los ciudadanos van a creer que se han trasladado de época. Porque ver al general Aníbal o Asdrúbal a caballo haciendo su labor como si no estuvieran en el S. XXI es algo que va a sorprender muchísimo a todos los que acudan al acto.
- ¿Cuál es el principal problema que tienen las fiestas?
- Yo sí creo que la gente se implica en las fiestas, pero pondría diferentes niveles de implicación. Están los que se implican al 100% y las viven como si de verdad durante diez días estuviera pasando lo que de verdad pasó hace 2.200 años; luego hay gente que se integra en los campamentos y acude a todos los actos porque les gusta mucho la fiesta y luego están aquellos que no les gusta la fiesta. Pero creo que todos los niveles son buenos y deben existir.
- Coged un día de todas las fiestas y haced a los ciudadanos un recorrido por él para que sepan qué se pueden encontrar desde por la mañana hasta por la noche.
- Yo animaría a los ciudadanos a que vivan la ciudad el día de la Fundación. Me gustaría que vieran lo bonita que era la ciudad en el momento que se fundó y que descubran la historia de su fundación. Verán lo grandiosa que es y todos se sentirán muy orgullosos de ser cartageneros.
- ¿Tiene Cartagena las fiestas que se merece?
- Creo que sí. Cartagena es una ciudad muy especial y la gente que vive aquí lo sabe. Es una ciudad muy misteriosa que tiene una mezcla de culturas y de historia. Es una ciudad entre moderna y clásica y creo que las fiestas reflejan solo una parte, pero es la más reluciente, más divertida y fantasiosa. Creo que sí.
- Os vais a casar antes en la ficción que en la realidad, pero ¿os gustaría casaros en directo en el acto de las bodas?
- La verdad es que nos gustaría, pero este año no va a poder ser. El año que viene no lo sabemos y, además, es algo que tenemos que pensar con calma. No es una cuestión que descartemos, porque sería un acto muy bonito y único en nuestra vida.