ARTÍCULOS DEL ESPECIAL

Y lo que te rondaré morena
Foto
DIVERSIÓN. La Ronda de los Llanos en una actuación. /LV

La novedosa presencia de la Ronda de los Llanos en la Feria permitirá transportar al público a un tiempo en el que la música tradicional era creada y bailada por el propio pueblo

ANA MARTÍNEZ ALBACETE

La música tradicional en Albacete tiene renovadas formas de expresión. La Ronda de los Llanos, cuadrilla nacida al amparo de las tradiciones manchegas, consigue transportarnos hasta el pasado, a un tiempo en que la música tradicional era creada y disfrutada por el pueblo, en la que no se recreaban las tradiciones, sino que se vivían.

La Ronda de los Llanos se formó en Albacete en 1998 por un grupo de entusiastas del folk manchego que aúnan juventud y veteranía y que han pertenecido a diferentes agrupaciones. Su repertorio inicial fue recopilado gracias a las enseñanzas de Pascual Cebrián, vecino de Motilleja. De él y de la abuela de uno de los antiguos compañeros de la Ronda, también de esa localidad, se aprendieron jotas, seguidillas, aguilandos, mazurcas y fandangos, a las cuales se fueron añadiendo otras piezas por el camino.

La Ronda de Los Llanos debe su nombre a los grupos que antiguamente rondaban por las calles de los pueblos en fiestas y fechas señaladas, y se forma alrededor de la idea de entroncar con la tradición musical transmitida oralmente, es decir esa música que vecinos de aldeas y pueblos han venido creando y disfrutando en bailes dominicales y fiestas patronales, sin más, con unas connotaciones sociales y festivas que con el paso del tiempo se han ido olvidando.

La Ronda de los Llanos regresó musicalmente a ese momento, en el que la música y el baile tradicional se interpretaban de manera libre y por el simple gusto de tocar y bailar. Los han retomado y nos han demostrado que nunca desaparecieron ya que siempre han estado en la memoria y en el cante de unos pocos privilegiados que están ahí esperando que alguien les escuche y aprenda esas melodías y esos bailes.

Esto explica que no lleven ningún tipo de indumentaria de otros tiempos, ya que «la gente que interpreta e interpretaba esta música no se vestía ni representaba nada, la música era parte de su vida cotidiana», indica Miguel Angel Romo el Cata, uno de los componentes de la Ronda de los Llanos.

Para la Ronda de los Llanos esta música es «de ahora» porque no ha desaparecido y ha seguido una evolución más o menos natural, «y la estamos interpretando hoy y a nuestra manera. La sentimos como nuestra y por tanto no estamos haciendo ninguna representación del pasado. Nos estamos interpretando a nosotros mismos. Esta música está viva».

El baile popular siempre ha sido modo de diversión, expresión y relación social y posteriormente ha ido adquiriendo ese componente de espectáculo que se realiza de cara a un público. Lo que la Ronda de los Llanos ha hecho es recuperar y anteponer ese primer aspecto, el lúdico y festivo. Ante todo, esta cuadrilla se considera «un grupo de amigos y, después, un grupo de amigos que hacen música. Si no nos divirtiéramos entre nosotros difícilmente se puede transmitir nada. Para nosotros lo principal es pasárnoslo bien tocando y bailando esta música que tanto nos gusta y lo demás viene añadido».

Y esto se transmite cuando la Ronda de los Llanos está tocando a pie de calle, que es como a ellos les gusta. Se respira un aire de festividad y compañerismo difícil de encontrar en estos tiempos, haciendo a todo el mundo partícipe de la fiesta, rompiendo la barrera actor-espectador. El público se encuentra junto a los músicos y mientras dejan un hueco para el baile se convierte en divertido cómplice de pícaras y jocosas coplas.

En este sentido, Miguel Angel Romo explica que «la adoptación de modos de vida venidos de países anglosajones nos está avocando a una uniformidad y está haciendo que perdamos nuestras señas de identidad y nuestra propia cultura. Por eso vemos necesario intentar que esta parte de nuestra música no se pierda para contribuir a la riqueza y diversidad cultural».

Primera Ronda de Feria

Todas estas manifestaciones musicales tradicionales de la Mancha se podrán disfrutar este año por primera vez en la Feria de Albacete, ya que la Ronda de Los Llanos ha organizado la Ronda de Feria que tendrá lugar el sábado, 13 de septiembre, en el Recinto Ferial. En este novedoso encuentro participarán, además de la propia Ronda de los Llanos, otras dos agrupaciones procedentes de Cuenca y Murcia. La Ronda de Feria se iniciará en la mañana del sábado con la celebración de un pasacalles por el círculo exterior del Recito Ferial, y por la tarde estas músicas se trasladarán al círculo interior al abrigo del Templete donde además de las cálidas melodías de los instrumentos populares, se obsequiará a los presentes con una refrescante cuerva manchega. Con esta Ronda de Feria, «se pretende mostrar a los vecinos albaceteños y visitantes que hay otras formas diferentes de interpretar la música tradicional y al mismo tiempo mostrar a los grupos participantes de otras regiones como se vive nuestra Feria», explica Miguel Angel Romo.

La realización de esta Ronda de Feria, al igual que el de otro tipo de encuentros que hay en la actualidad, viene acompañada de la idea de que «esta música se ha venido realizando en un contexto diferente al que ahora vivimos. Creemos que debemos adaptarnos al contexto y a los tiempos actuales». Por eso, desde la Ronda de los Llanos ven la necesidad de hacer este tipo de encuentros y festivales, ya que es uno de los mejores alicientes para incentivar el trabajo de estos tipos de grupos. Otra muestra de esta adaptación es la grabación de toda esta música. La Ronda de los Llanos tiene grabado su propio disco, producido enteramente por ellos mismos, y que contiene todas las piezas que interpretan, con la colaboración de amigos y compañeros de otras agrupaciones.

Músicas realizadas con las voces e instrumentos populares que se utilizan por nuestras tierras manchegas, como son las conocidas guitarra, bandurria y laúd, violín, guitarro manchego, requinto y octavilla, y percusiones de panderos, panderetas, platillos y castañuelas.