UNA NUEVA GENERACIÓN
DE TOREROS. Antón Cortés, Sergio Martínez
y Andrés Palacios son los nuevos valores del toreo
albaceteño
EN
LA CRESTA DE LA OLA. Antón Cortés, hijo de Sebastián
Cortés. / LV
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Un concepto de generación a nivel general
implica una serie de requisitos que deben cumplir todos y
cada uno que pertenecen a este grupos. Este hecho se sucede
en distintos ámbitos de la vida y la sociedad y como
no podía ser menos también en los toreros. Varios
son los factores que deben cumplir necesariamente. Vayamos
uno a uno para desentrañar lo que se puede conocer
y entender como el nacimiento de una nueva generación
de toreros en Albacete. los actuales.
En primer lugar, nacimientos en años poco distantes,
para continuar posteriormente con lo que llamaríamos
una formación profesional semejante, que en este caso
se concreta en el aspecto taurino en las referencias más
importantes de los maestros relavantes de la tauromaquia albacetense.
Citemos a Pedrés, Juan Montero, Chicuelo II como primeros
y principales estandartes para luego continuar con otro grupo
importante que indudablemente debe encabezar el gran Dámaso
González, para seguir con el último eslabón
generacional en la persona de Manuel Caballero, retirado de
los ruedos el pasado año.
Es, sin lugar a dudas, la Escuela al
bacetense que al igual que la castellana o la rondeña
tiene como se reconoce por prestigiosos ensayistas y escritores
carta de naturaleza con la tradición de maestros citados.
Auténticas referencias. A ello hay que añadir
como tercera condición lo que se denomina como participación
en actos, en nuestro caso, festejos colectivos, presencia
de un guía o unos guías, lenguaje y formas generacionales
y cierto cierre del círculo de los toreros anteriores.
Toma el mando
De esta forma, es cierto que surge una nueva generación
ahora que toma el mando y el relevo de la tradición
taurina anterior con los maestros ya citados, incluso dándose
la circunstancia de observarse como existe continuidad con
los llamados toreros de dinastía. Comencemos por el
matador que más tardes toreará en la Feria de
Albacete. Se trata de Antón Cortés, que por
estas circunstancias y por el hecho de ser el matador que
con más asiduidad se viste de luces es uno de los toreros
más aventajados para coger el testigo de la generación
anterior.
Poco a poco este matador se va curtiendo y ofreciendo más
expectativas; con buena técnica y con la joven madurez que
va alcanzando su toreo encuentra más reposo, como así
se advierte y va puliendo aquellas formas necesarias que le permitirán
sacar el buen fondo que tiene. Su línea este año ha
sido ascendente y aunque sin suerte en plazas de máximo nivel
como Madrid.
La responsabilidad del doblete en la Feria de Albacete le puede
confirmar en un buen puesto en la recta final de la temporada. Sergio
Martínez es otro de los matadores que están en una
buena línea de toreo sin que tampoco obtenga los rendimientos
que sus méritos en la plaza han conseguido. Cambió
también de apoderado, pero se mantiene en un nivel un tanto
estancado a falta de un gran triunfo en una plaza importante.
Barragán
Como lo está haciendo, Abraham Barragán, que este
año ha obtenido un triunfo muy importante y un nivel de representación
alto al ser el gran ganador del certamen Puerta Grande de CMT.
Este hecho y sobre todo su actuación en Albacete del pasado
año que le supuso un cambio sustancial en su toreo le ha
posibilitado estar en una buena situación para ir mejorando
posiciones. Es otro de los toreros a tener en cuenta. Como lo es
también, el flamante matador de toros, Andrés Palacios,
un espada muy curtido como novillero, hecho desde el punto de vista
técnico y con una concepción de toreo grande, que
a poco que le acompañe la fortuna puede dar muchas satisfacciones
a los aficionados, que esperan mucho de él.
Todas las atenciones se centran en este matador, que completa
la nueva generación albaceteña, en la que ahora con
su nueva actividad ha entrado, aunque con más años
de alternativas e idas y venidas del mundo profesional, Manuel Amador,
un torero especial de los que hacen falta en el escalafón
por su personalidad y clase.
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