Les ha sorprendido la gran cantidad de ninots y elementos que se han elaborado expresamente para este monumento. Los comisionados que han acudido al taller de Baena mientras desarrollaba su proyecto Salitre muestran su satisfacción.
Prácticamente en su totalidad son piezas originales, mediante las cuales se hace un homenaje y repaso a la mayoría de los pueblos de Alicante. Y como la crítica no puede faltar, si se habla de Torrevieja aparece una torre anciana; si es Callosa, un pie lleno de callos hace referencia a la población, y así con todo.
«El monumento es tan grande que cada uno de los extremos podrían ser por sí solos una hoguera de primera categoría», según destacaba el presidente, José María Lorente, y reconoce que «el problema vendrá a la hora de transportarla». Según cuenta el representante fogueril, el constructor tendrá que dividir las piezas más grandes en cuatro trozos para poder llevarla hasta la estrecha calle Pinoso.
Serán varios los viajes que el constructor tendrá que hacer con las piezas. Otro problema llegará a la hora de ensamblarlas todas. El espacio de la calle Pinoso es reducido y el monumento es grandioso. Se aprovechará todo el espacio que sea posible, aunque año a año se va reduciendo. Además, pretenden que lleguen antes del fin de semana del 20 de junio.