Gastronomía
navideña
En
este ambiente la gente festeja con turrón y champán,
prepara el cordero o el pavo, la pularda o el capón.
Las comidas y las cenas, con menús anchos y largos:
comer y comer hasta el hartazgo para alcanzar la felicidad
suprema, como si un Lorenzo de Médicis nos aconsejara:
«Comamos y bebamos y coronémonos de rosas,
porque mañana moriremos».
Frutas
confitadas, tortas de recao, tortas de naranja, cordiales,
alfajores, mantecados, orejones, peladillas, polvorones
de Estepa, tortas de las Clarisas, hojaldres nevados, mantecados,
... Todo está permitido en Navidad.