sted tiene una amplia trayectoria como procesionista, ya que pertenece a la Cofradía del Cristo del Socorro desde el año 1968. ¿Cómo es su trabajo día a día desde que se situó al frente de la Cofradía?
- Mi labor diaria es de coordinar el trabajo con los hermanos responsables de cada año que forman la Junta de Mesa que están responsabilizados de las tareas principales de la Cofradía.
- Éste es su tercer año como hermano mayor del Socorro. Tres años ya son suficientes para hacer balance de su mandato.
- Es muy positivo, en el sentido de que la Cofradía ha mejorado, se ha reeditado una revista que la Cofradía hacía, que es la revista de la Catedral, además, el año pasado la agrupación de la Santísima Virgen de la Soledad del Consuelo editó un CD donde se recogían los diez últimos años de la revista Vía crucis.
- ¿Cómo ha resuelto usted los problemas que se le han presentado en su andadura?
- Cuando surge un problema a nivel interno de la agrupación lo resolvemos con diálogo y también con el esfuerzo de todas las personas responsables de las distintas áreas de trabajo de la Cofradía.
- ¿Siente algún tipo de responsabilidad al ser el hermano mayor de la cofradía que abre las procesiones de Semana Santa no sólo en Cartagena sino en el resto de España?
- El abrir las procesiones de toda España es un honor y una responsabilidad que asumo, es un reto que afronto con ilusión desde que estoy en el cargo de Hermano Mayor del Cristo del Socorro.
- ¿Cree que por su austeridad y recogimiento ustedes sacan a la calle la procesión más pasional de todas las que forman la Semana Santa de Cartagena?
- Yo diría que nuestra procesión es la de mayor recogimiento, puesto que se trata de un vía crucis penitencial. Nosotros solo procesionamos una Virgen y un Cristo y vamos durante todo el recorrido rezando el vía crucis y hacemos dos estaciones de penitencia, una ante la antigua patrona de Cartagena, la Virgen del Rosell, en la iglesia de Santa María de Gracia, donde se hace una ofrenda florar y se canta la Salve, y otra en la iglesia de la Virgen de la Caridad, donde se oficia la primera misa que se celebra en honor de la patrona de Cartagena. No lucimos bordados, somos austeros, no llevamos capirotes sino un mocho de color negro, un cíngulo de pita y un escapulario con el escudo de la Cofradía. No hay música y vamos iluminados por velas. Por lo tanto creo que es la Cofradía de mayor recogimiento porque el vía crucis así lo pide.
- ¿Cree que el hecho de que la procesión dejara de salir de la Catedral por las obras de la zona le ha restado belleza al desfile?
- No, belleza ninguna. Aunque era muy bonito que saliera de la catedral antigua de la ciudad. Debido a las obras de recuperación del Teatro Romano, nosotros hemos tenido que abandonar la salida de la catedral, pero lo estamos haciendo desde la calle Concepción, que es de un gran arraigo y sabor.
- Este año es el primero que saldrán a la calle tras la declaración de los desfiles pasionales de Cartagena de Interés Turístico Internacional. ¿Notaremos algún cambio tras esta denominación?
- Ésta es una distinción que se merecía la Semana Santa de Cartagena y creo que por ello esta Semana Santa no se verá afectada, pero es lógico que esto suponga un estímulo para que las distintas Cofradías trabajemos más enriqueciendo y conservando nuestro patrimonio. Además, será un beneficio desde el punto de vista turístico ya que es un valor más añadido a lo que es la ciudad de Cartagena.
- ¿Aportará su Cofradía alguna novedad a los desfiles de este año?
- Este año recuperamos lo que en la Cofradía denominamos cariñosamente hermanos soga, que en cada extremo de la cruz del titular penderá una cuerda que irá portada por tres hermanos cada una de las cuerdas. Son aquellos portapasos que por razón de edad o de salud no puedan llevar al titular
- ¿Cuáles son los retos que se han marcado de cara al próximo año?
- La Semana Santa del próximo año empezará el día en que se cierre esta. Este será el momento de plantearnos los retos futuros.