Dentro de los cortejos procesionales de Murcia, el de la Real, Muy Venerable y Antiquísima Archicofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, es de las más queridas y admiradas por la ciudad. En ella se funden la ciudad y la huerta, en una maravillosa simbiosis de fe, tradición e historia.
Los coloraos como popularmente se les llama a los nazarenos de la Sangre, por el color de sus túnicas, se echan a la calle, formados en hermandades, a las 19 horas del Miércoles Santo desde la iglesia parroquial del Carmen. Delante del cortejo de la Sangre va el llamado «pelotón de los niños», son criaturas de todas las edades, vestidos de nazarenos, que rememoran las antiguas convocatorias, o niños que iban delante de las procesiones con campanillas anunciándolas.
En realidad, esos niños que desfilan en bandada, son la sementera nazarena murciana.