La entrada de algunas procesiones al Palacio Episcopal como homenaje de las cofradías al obispo de la Diócesis de Cartagena, Juan Antonio Reig Plá, obligará a realizar algunos ajustes para que no haya ningún problema con los tronos ni con los estantes. Ésta es una de las principales novedades del itinerario de las procesiones de este año, además de que dos de ellas, la de la Sangre y la de Jesús, y un traslado, el del Jueves Santo, no pasarán por primera vez por Platería, ya que han hormigonado el andamio de una obra y no hay espacio suficiente para que pasen los tronos.
El concejal de Fomento, Antonio Sánchez Carrillo, realizó el tradicional recorrido por las calles de la ciudad por las que pasarán las procesiones de Semana Santa para comprobar cuáles son los obstáculos que hay que salvar para que los desfiles transcurran con normalidad. Le acompañaban el presidente del Cabildo de Cofradías, Antonio Ayuso; además del secretario y el tesorero, José Juan Quer y Luis Abellán, respectivamente y el presidente de la cofradía del Resucitado y presidente de la comisión de protocolo del Cabildo, Carlos Ayala. Junto con el edil y los representantes de las cofradías iba toda una cohorte de técnicos de los servicios municipales de Vía Pública, Parques y Jardines, Policía, bomberos y Servicios Industriales.
En total, se detectaron veinte puntos con irregularidades que serán subsanadas durante la próxima Semana, ya que el viernes sale la primera procesión, la del Amparo.
El recorrido se inició en la plaza de Belluga y, más concretamente, en el Palacio Episcopal, donde este año, entrarán siete procesiones: el Amparo (Viernes de Dolores), la Fe (sábado), la Caridad (sábado), El Retorno (Jueves Santo), Servitas y El Sepulcro (ambas Viernes Santo por la noche) y el Yacente, el Sábado Santo por la tarde. Unas entrarán desde la Glorieta a Belluga, atravesando el Palacio y otras dos, La Fe y el Retorno, al revés, es decir, desde la plaza de Belluga saldrán hasta la Glorieta.
En cualquier caso, Sánchez Carrillo convino con los técnicos en llevar a cabo un par de reajustes para evitar que los estantes tropiecen o resbalen. Concretamente en la entrada desde la plaza de Belluga se colocará una cuña de madera para salvar el escalón y la diferencia de altura entre el suelo del Palacio Episcopal y el de la plaza de Belluga. Además habrá que cubrir con una alfombrilla de caucho una rampa que hay en el paso central para evitar que las alpargatas de los estantes puedan resbalar y pongan en peligro los tronos.
El edil se detuvo en los imbornales de la plaza de Belluga, a los que van a parar las aguas residuales tras el baldeo de las terrazas y que, al acumularse, huelen. De ahí que diera la orden de que se limpien bien para la Semana Santa y de que se repase alguna rejilla para evitar tropezones.
Otro escollo a salvar es el de la plaza de los Apóstoles, debido a un gran andamio instalado para llevar a cabo las obras de restauración de la techumbre de la capilla de Junterones. En este caso se adoptó la decisión de no poner fila de sillas delante del andamio y sí enfrente, bajo los naranjos, con lo cual la poca altura de estos no interferirá en los tronos.