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Los ecos de la antigua procesión general
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LA CRUZ GUÍA QUE INDICA EL RECORRIDO DE LA PROCESIÓN DEL SEPULCRO POR LA CIUDAD. / JUANCHI LÓPEZ / AGM
La Cofradía fue fundada en torno al año 1570, en la iglesia del Hospital de Santa María de Gracia, y, desde su origen, estuvo vinculada a los mercaderes. en estas fechas se documenta el encargo de la primitiva imagen titular al escultor Diego de Ayala, y antes de 1600 se realizó la imagen de la Virgen de la Soledad, de vestir; ambas esculturas se conservan aún en la iglesia de S, Juan de Dios. En el siglo XVIII, la procesión del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo estaba formada por los siguientes pasos:

- Santo Sepulcro, acompañado de todo el clero de Murcia.

- Santa Cruz, precedida por la Cofradía de Caballeros Hijosdalgos de Santiago de la Espada y por los escribanos y procuradores de la ciudad.

- Virgen de la Soledad, alumbrada por los mercaderes murcianos. Presidían el cortejo el Obispo y el Corregidor, o sus representantes.

Ya en el siglo XIX, se consolida la procesión como procesión oficial, con gran presencia de estamentos oficiales y representativos, convocatoria del Gobernador Civil, presidencias protocolarias, uniformes y trajes de etiqueta con condecoraciones, etc. En la guerra civil se destruye el paso titular, estrenándose en 1941 un nuevo grupo para sustituirlo, obra de Juan González Moreno, que posteriormente realizaría otras dos imágenes para la Cofradía.

La Cofradía del Santo Sepulcro está formada por seis Hermandades: Hermandad de la Cruz Guión, Hermandad del Santísimo Cristo de Santa Clara la Real (obra de Francisco Salzillo, 1770),

VIRGEN DE LA AMARGURA

Es una talla obra de Juan González Moreno, en el año 1946. El experto José Melendreras destacó de ella que su autor se alejó del esquema salzillesco, creando una obra original, de contenido estético moderno, pero de espíritu tradicional, inserto en un típico esquema triangular.

Muestra a la Virgen arrodillada mirando a la Cruz, como ‘Mater Dolororosa’, desolada, al contemplar la muerte de su Hijo en el Monte Calvario, con sus manos abiertas y desesperadas, alzando sus ojos al cielo, en perfecta súplica al Padre Eterno. Rostro de una belleza impecable, de claro estilo naturalista, muy clásico en sus facciones.

El Cristo es propiedad de las monjas de Santa Clara que lo ceden para la procesión. La cofradía organiza un emotivo y bellísimo encuentro entre el Cristo y la Virgen de la Soledad en la mañana de Jueves Santo, con motivo del traslado del Cristo a la iglesia de San Bartolomé. La Soledad sale al encuentro de su hijo bien amado, desde la parroquia y ambos se encuentran ante el arco de la plaza de Santo Domingo.

La segunda hermandad, procesiona el paso de la Santísima Virgen de la Amargura Representa a la Virgen con un puñal clavado en el pecho, al pie de la Cruz cubierta por un sudario. Siempre desfila con exuberantes y bellos arreglos florales, a cargo de su camarera María Isabel Aransay.

El paso del Santo Sepulcro, desfila con la tercera de las hermandades y fue realizado para sustituir a otro más antiguo, una imagen del Yacente de Bussy que iba sobre un trono del escultor valenciano Dorado. Dicho trono era espectacular y fue destruido durante la guerra civil española.

Le sigue San Juan, también obra de González Moreno, (1952) y la Virgen de la Soledad, preciosa imagen del siglo XVII, de autor anónimo. Tradicionalmente sus estantes pertenecen a la familia murciana Ayuso.

Es costumbre que en esta procesión figuren representantes de todas las cofradías pasionarias y también de las autoridades civiles y militares, ya que se rememora el Entierro de Cristo.

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