EL PASO DE LA DOLOROSA, DE JESÚS, FRENTE AL PALACIO EPISCOPAL. /JUAN LEAL
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Comienza la Semana Santa en Murcia. Una tradición en la que prácticamente todos los murcianos participan activamente y que está llena de multitud de celebraciones a lo largo de estos días.
El Viernes de Dolores, comienzan a salir las procesiones a la calle. En este caso la Cofradía del Cristo del Amparo, que sale de la iglesia de San Nicolás de Bari. De esta forma, Murcia se convierte hasta el Domingo de Resurrección en un ir y venir de procesiones, con las que todos los murcianos se sienten muy vinculados. Procesiones de gran tradición como pueden ser la de los coloraos en la noche del miércoles o los morados, en la mañana del viernes, -con los pasos de las esculturas de Salzillo- pasando por la procesión del Silencio el jueves por la noche. Después de la Pascua las procesiones de Semana Santa finalizarán con el gran desfile del Domingo de Resurrección que sale de la iglesia de Santa Eulalia a las ocho de la mañana. Los murcianos se mantienen muy unidos a estas tradicionales fechas que siempre han ido de la mano de carácter de la ciudad marcado por la solemnidad y el arte barroco que sale a la calle en estas fechas tan especiales.
El Viernes de Dolores, se inició la Semana Santa. Un rito religioso que en Murcia entra en el vigésimo primer siglo después de haber generado toda una corriente artística en los anteriores: la imaginería murciana. Por eso estos días conforman aquí, además del claro encuentro con la tradición y el fervor litúrgico, la singular oportunidad de ver pasar un auténtico museo móvil en plena calle. Obras de Salzillo, González Moreno, Sánchez Lozano e incluso Pedro Cano procesionan por la ciudad y sus pedanías con el objetivo de sacar una catequesis plástica a la calle, que contemplarán miles y miles de murcianos y turistas hsata la entrada de las fiestas de Primavera.