El nacimiento de una Fe, Esperanza y Caridad. Tres virtudes teologales que este fin de semana se transformarán en otros tantos desfiles sobre la ciudad, que compartirán carrera con un solemne traslado: el que celebraran los Hospitalarios de la Salud, quienes trasladarán a Nuestro Padre Jesús de las Mercedes desde la iglesia de la Merced. Sábado de Pasión y Domingo de Ramos que inaugura esta tarde, alrededor de las 18.00 horas, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Fe, que preside Juan de Dios Rogel. Gracias a los desvelos de la comunidad religiosa de Padres Capuchinos, después de muchos años de animar a decenas de alumnos a que se acercaran a la Semana Santa, surgió este desfile que engalana las calles con un Cristo obra de Antonio Dórrego (1954). Visten los cofrades de la Fe -unos alumbrantes, otros con la cruz al hombro- túnica marrón oscuro y no reparten caramelos para reverenciar el inicio de la Semana de Pasión. Pero su paso por la ciudad, desde la iglesia de San Francisco de Asís, no pasará desapercibido, sobre todo por el horario en que inician la marcha, cuando miles de murcianos ultiman sus compras o se preparan para el descanso.
De especial hermosura es la salida del cortejo que, debido a las dimensiones de la puerta del templo, obliga a izar al Cristo para ajustarlo al trono. Entre las filas, más tarde, destacarán los dos cojines de terciopelo que muestran los símbolos de la Pasión, la corona de espinas y el Inri, tallado en madera. La Fe también incluirá en su cortejo un nuevo tercio de tambores.
Aunque el Cristo de la Fe brilla sobre los primeros reflejos de la luna sobre el asfalto, alcanzará una belleza indescriptible cuando cruce su camino con la Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad, que iniciará su cortejo del templo reparador de Santa Catalina a las 20.00 horas, para luego recoger sus tronos alrededor de las 00.30 horas. En este instante, cuajada la plaza de fieles, se celebra el encuentro entre María Dolorosa y el Cristo de la Caridad, entre cantos de agrupaciones corales. Entretanto, en la plaza de Belluga, Nuestro Padre Jesús de las Mercedes se encontrará con San Juan y la Dolorosa.
El traslado que celebran desde la iglesia de la Merced los Hospitalarios de la Salud permite que, casi al final de su recorrido, salgan a su encuentro las dos tallas. En la plaza, donde cada año acude mayor número de personas, rompen el silencio las corales y se leen textos pasionarios.
El cortejo de la Caridad incorporó en el 2003 una Santa Mujer Verónica del escultor Hernández Navarro y una talla de María Dolorosa, obra de Salzillo (1732). Completan el desfile el paso de la Oración en el Huerto, de Serra Gómez, que este año cumple su décimo aniversario; la Sagrada Flagelación (Ardil Pagán, 1998); la Coronación de Espinas (Ardil Pagán, 1997), Nuestro Padre Jesús Nazareno (Ardil Pagán, 1999) y un San Juan que el mismo autor talló en el 2001. El titular, el Cristo de la Caridad, es obra de Roses Rivadavia (1994). Sólo unas horas después de que el cortejo corinto se recoja, la Cofradía de la Esperanza llenará de color verde Murcia.