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Explosión
de color y sana rivalidad entre blancos y azules
Desde
el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección
las calles lorquinas se inundan de ambiente procesionil que
tiene sus cotas máximas en el cortejo bíblico
religioso de Viernes Santo. Pasión, fervor, sentimientos
contenidos... que volverán a renacer, un año
más, al ver pasar a las sagradas titulares en sus tronos
procesionando por la carrera oficial.
Patrimonio
lorquino en oro y sedas
Azules
y blancos rivalizan en bordados y enganches
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