Desde la iglesia de San Juan de Dios, sale
en la tarde del Sábado Santo la cofradía del
Santísimo Cristo Yacente, y Nuestra Señora de
la Luz en su Soledad, procesionando las dos bellas imágenes
de sus titulares.
La cofradía es una de las más jóvenes
de la Semana Santa murciana, fundada en 1987, instauró
su sede canónica en la iglesia de Santo Domingo.
Más tarde pasaría su sede a la iglesia de
San Juan de Dios, donde actualmente se mantiene.
La procesión es de penitencia, luto y silencio.
Los cofrades visten túnica blanca, y cubren su rostro
con la tela o careta del capuz, en el mismo tono. Llevan
sandalias frailunas o pies descalzos y en las manos guantes
negros, al igual que el cordón que a modo de cíngulo
llevan atado a la cintura.
Los estantes también llevan el rostro cubierto,
y túnica larga, portando el bastón llamado
estante entre sus manos. El color de las túnicas
es blanco, porque el blanco es el color del luto judío.
Abre la comitiva del Yacente el hermano muñidor,
es decir un nazareno que tañe una campana para anunciar
el paso del cortejo y abrirle el corazón de la ciudad.
Detrás va la Cruz Guía, que este año
ha sido enriquecida con unos artísticos remates.
El primer paso es el del Santísimo Cristo Yacente,
preciosa imagen de Diego de Ayala (1570), que es portado
por 26 nazarenos estantes.
Sobre un mar de claveles blancos, aparece el túmulo
funerario del Cristo, dormido ya en la muerte. El camarero
del paso es el concejal Antonio Sánchez Carrillo,
y siempre elige claveles blancos para su adorno.
Cuatro faroles, con alumbrado de cera, rematan el trono
de Juan Cascales, sobre el que la imagen yacente del Cristo
se anuncia como promesa de vida y resurrección.
Le sigue la hermandad de Nuestra Señora de la Luz
en su Soledad, imagen anónima de la escuela granadina
( siglo XVII). Este año estrenan un estandarte artísticamente
bordado, para abrir la hermandad.
La camarera de Nuestra Señora de la Luz en su Soledad,
Cristina Verdú de Ruíz Seiquer, arregla la
imagen y el trono de forma muy personal y elegante. Resaltando
la hermosura de la Virgen.
Este año los seis monaguillos que anteceden a los
tronos estrenarán una indumentaria acorde a la estética
nazarena de la cofradía.
También es novedad este año una Cruz Alzada
para abrir la hermandad de Nuestra Señora de la Luz
en su Soledad.